Un bicho en la maleta
15-febrero-2007
Omar Abrego
La verdad es que por mucho amor que le tenga a la naturaleza y a los animales, a mí no se me antoja para nada dormir con una tarántula o cualquier bicho junto a mi almohada, menos si ya estoy en mi hogar y resulta que ese bicho llegó como viajero en mi mochila.

En una ocasión cuando recién iniciaba en las actividades al aire libre como la escalada, sobrevivencia, y todo eso que se estudia en un curso básico del tema, un huésped muy "patudo" entró en la maleta sin que yo me percatara.

Cuando llegué a casa cometí un grave error, dejé mi mochila en la sala y decidí ir a bañarme para quitarme toda la mugre acumulada de fin de semana en la naturaleza. Al regresar , saqué lo que me había llevado y pensé que ya todo estaba fuera de la mochila, así que la dejé en el piso, pero un sonido extraño provenía de su interior.

Como si fuera broma, una parte de ella se empezó a mover, dando como brincos adentro hasta que ¡pum! Un escarabajo muy grande escapó de ella y se tumbó en la mesa de centro. Por fortuna el único testigo fui yo, porque en ese entonces todavía vivía con mis padres y si alguien lo hubiera visto el gritadero se hubiera escuchado hasta Monterrey.

El bicho tuvo que morir de un periodicazo, como político de los ochentas, toda una ironía. Él no merecía eso, pero no podía dejar que escapara y entrara en un hábitat que no le correspondía, ya que podría volverse una plaga, como sucede en estos casos que se introduce una especie fuera de su entorno.

Desde ese momento mi equipaje siempre lo mantengo bien cerrado al viajar, pero por si acaso cada vez que regreso al hogar después de una incursión al hermoso sitio de bichos, dígase naturaleza, la mochila se queda en una especie de cuarentena, fuera de la sala, alejada de la familia y cerca de una buena chancla para apachurar a cualquier pasajero que no pagó su pasaje y jugó entre mis cosas.

¿Te ha ocurrido algo parecido?

Comentarios (12)
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Pudiste haber usado el mismo periódico en vez de mazo, de pala; recoger al bichito y depositarlo en un jardín, o algo parecido. Algo ineficiente tu curso de sobrevivencia, pues entre otras cosas debieron enseñarte que los bichos no sólo se pueden meter en la mochila, sino también en las botas, ser un alacrán en vez de escarabajo. Así en el centro de la ciudad los inauilinos depredaron a los murciélagos que se comían a las ratas y a los insectos, ahora ya no saben qué hacer con las ratas... Pero eso sí, ya no hay "vampiros"

 Enviado por Rolando - 15-febrero-2007 a las 17:58 
 

Pues bichos... así bichos como los que comenta la Vecina... se me han subido muchos (o arrimado)... pero yo les llamo arañas ;-)

¿Alguna vez te has levantado y, al voltear, ver un alacrán como tu guardían de sueño? Pues así me ocurrió una vez en SLP... el sueño se te va más rápido que un salario mínimo.


 Enviado por Roger - 15-febrero-2007 a las 17:34 Enviar mail al autor
 

OYE PUES EL TEMA SI ESTA MEDIO CUCHO PERO LO GRACIOSO DE ESTO ES KE PODRIAMOS SER FAMILIA JAJAJA ME LLAMO PAOLA ABREGO, IGUAL INTERCAMBIAMOS ARBOLES GENEALOGICOS NO?

 Enviado por PAOLA - 15-febrero-2007 a las 17:20 Enviar mail al autor
 

Se me olvido agregar que mi madre encontró a la víbora viviendo en amasiato con la manguera del jardín.

 Enviado por ACM bis - 15-febrero-2007 a las 17:17 
 

Segun dicen el Coqui, que es originario de Puerto Rico, ya existe en Hawaii por un "accidente"

 Enviado por EM - 15-febrero-2007 a las 17:08 
 

oye autor...que mal tema..que poca participación..reconsidera no?

 Enviado por Héctor - 15-febrero-2007 a las 16:38 
 

Cuantos casos de plagas creados por el ser humano y ponte que tusi sabias que eso es peligroso, pero mucha gente ni idea tiene. Precisamente acabo de leer el caso de las palomas: las llevaron a NY en 1890 y las dejaron en libertad en el Parque Central. De esas 120 ahorita hay millones y son consideradas una plaga. Otro caso: las ranas ese si no me acuerdo a que pais, pero se las llevaron para que se comieran los moscos, pero sorpresa! esas ranas necesitan de la altura de los arboles para comerselos. Ni solucionaron lo de los moscos y solo se convirtieron en plaga.

Les recomiendo ver el documental "Darwin's Nightmare" donde se habla de esto y otras verguenzas humanas. Saludos

 Enviado por Celeste - 15-febrero-2007 a las 16:27 
 

Pues mi experiencia también tiene que ver con polisontes de viaje y su llegada a un nuevo hábitat. Se trata de una serpiente como de 1 m de largo en el patio de mi casa. Pero no llegó en una maleta, sino en el interior de un tronco que mi padre decidió podía servir como un banco de jardín. Lo subimos en el Valle de los Conejos. El animalejo viajó con nosotros en la cajuela del coche como 3 horas y decidió salir al día siguiente de su escondite. Mi madre la mató a escobazos cuando lavaba la ropa por la mañana.

 Enviado por ACM - 15-febrero-2007 a las 15:50 Enviar mail al autor
 

Honestamente creo que para convertirse en una plaga, el bicho necesitaba contar con una pareja, algo muy improvable. No pienso que debas tener una chancla o algo para matarlos, tal vez, sea más probable que te pique algo en su propio hábitat. Saludos.

 Enviado por Simón - 15-febrero-2007 a las 15:37 Enviar mail al autor
 

Pus a mi nunca se me ha metido un bicho, procuro siempre cerrar bien la casa de campaña porque nunca sabes que se te puede colar, especialmente si acampas en el desierto.

Saludos

 Enviado por Santo Mojado - 15-febrero-2007 a las 13:23 
 

No lo creo, el único "bicho" que se me colgó no fue en una maleta, sino en una incursión blogcofrádica, tampoco me asustó, de hecho fue agradable conocerlo y cuando al fin dejó de estar en mi hábitat no fue por un periodicazo.

jajajajaja

 Enviado por Cientifica - 15-febrero-2007 a las 10:45 Enviar mail al autor
 

Bueno la situación que viviste si que fue muy controversial, un escarabajo no es tan dañino como pudiera ser una tarantula, verbigracia, en mi caso una vez fui con mi familia a la casa de mis abuelos (QEPD), en un poblado en Puebla, muy cercano a Veracruz, resulta que mi Padre (QEPD), le habían regalado una cabeza de toro a la cual ya la habían adornado y preparado, para exhibirse en cualquier sala, pues a mi se hizo fácil descolgarla de la sala de la casa de mis abuelos y llevarmela a casa (D. F.) y sin más ni más la meti al interior de la cajuela del automóvil, posteriormente todos metieron sus maletas y nos dispusimos a emprender el viaje de regreso al D. F. de aproximadamente 5 horas, llegando cada quien saco sus maletas personales, y dejamos la cabeza del toro en el interior de la cajuela, ¡así la anduve trayendo una semana!, cual fue mi sorpresa cuando el fin de semana ya se había desatado una mini plaga de cucarachas de campo dentro de mi cajuela. Entonces no fue suficiente un periodicazo, sino como tres latas de insecticida. Pero esa fue mi vivencia. Saludos desde Valle de Chalco.

 Enviado por Albertiux - 15-febrero-2007 a las 10:40 Enviar mail al autor
 
 
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