Jorge Guzmán Torres
La candidatura de México para obtener la sede de la Copa América en 2008 ó 2009 se encuentra ahora amenazada por el fuego cruzado de los intereses comerciales.
La Federación Mexicana de Futbol (FMF), presidida por Justino Compeán, lucha entonces en dos frentes.
Por un lado, el organismo rector del balompié nacional se enfrenta al poder de la empresa Traffic, dueña de los derechos de televisión de la Copa América, que se empeña en seguir el programa original y si se otorga la sede a México, que sea para el 2009.
Por el otro, y esto es más lamentable todavía, la Concacaf (Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe de Futbol) se aferra a su política de bloqueo a las gestiones de México para trascender deportivamente en la Conmebol (Confederación Sudamericana de Futbol).
Y es que, ante la consolidación de nuestro país en las competiciones de mayor trascendencia en América del Sur, como la Copa Libertadores y la Copa América, la Concacaf se preocupa por el aparente alejamiento de la nación que mayores recursos económicos produce al organismo: México.
Por ello, Concacaf respalda la organización de la Copa América México 2008, pero no apoyaría que el evento fuera un año después, toda vez que restaría, desde su perspectiva, importancia deportiva y comercial a la Copa de Oro, un evento que organizan justamente los "genios" de la Concacaf.
Es parte de la eterna guerra del futbol y los intereses comerciales.
Así las cosas, la FMF se encuentra entre fuego cruzado, y lo que según esto era ya sólo cuestión de firmas, parece tristemente complicarse.
Y digo tristemente porque, siendo realistas, creo que la Copa América sería el evento futbolístico de mayor nivel al que puede aspirar México a nivel de selecciones, puesto que con los costos y las obligaciones que representa la Copa del Mundo cada vez es más difícil la posibilidad de lograr una tercera sede del magno certamen.
Por fortuna, la Copa América México es ya un hecho.
Sólo es cuestión de aguantar ataques, manejar intereses, fijar posiciones y definir fechas.
Y si no, al tiempo.
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