Día 549. Rotorúa, isla norte, Nueva Zelanda: las bocas de la tierra
13-febrero-2007
 
 
Figura maori en el cementerio de Rotorúa
Es fantasmal. Prehistórico. Cinematográfico. Los vientos sacuden los intensos vapores malolientes, cambian con frecuencia y engañan mi vista, descubren partes del lago por momentos, aquí es poco profundo y lodoso, unos centímetros más allá se abre una fosa esmeralda, y el ambiente de niebla sigue transformándose alrededor de mí mientras cruzo el estrecho pasillo de madera a escasa distancia de la superficie lacustre: apenas puedo ver entre las figuras animadas de oxígeno y gases sulfúricos.

Es un lugar propicio para la imaginación y siento que detrás de estas telas vaporosas pueden estar las almas entristecidas de los maoris que murieron en la explosión del cercano volcán Tarawara, en 1884, y que se presentarán ante mí con sus tatuajes guerreros a retarme con un haka temible; o pueden ser entes mucho más antiguos, enormes reptiles carnívoros confundidos por las aguas hirvientes de la fosa y la falta de presas; acaso será algo actual, por lo contrario, y lo que hay entre estos vapores que corren y se sacuden son grandes ventiladores, un equipo de tramoyistas y Peter Jackson rodando una nueva superproducción que volverá a poner los paisajes neozelandeses en las pantallas de todo el mundo.

Lo que encuentro, a final de cuentas, son dos turistas suecas y un grupo de orientales que se toman fotos en medio de la zona de actividad geotérmica del parque Kuira.

Esto es lo que más me gustó de Rotorúa. El objetivo principal de mi visita a esta ciudad, no obstante, se cumplió de manera muy modesta: es la zona de mayor presencia maori y esperaba tener el contacto con su cultura del que he encontrado poco hasta ahora.

Hay una oferta amplia de visitas a "aldeas maori", que podrían no ser más que las villas polinesias de un parque temático. Yo fui a la que se conoce como más auténtica, Tamaki, y lo único que me recordaba que eso no era Disneyland era que las chozas estaban hechas con materiales auténticos y se repartían entre unos árboles enormes y fabulosos que sólo hay en Nueva Zelanda.

Los pasajeros de cuatro autobuses llenos nos apretábamos en el limitado espacio de la "aldea", los actores no lucían tatuajes reales y varios de ellos parecían demasiado blancos para ser maori, la representación de hangi se convirtió en una musical pop con guitarra española y cantada en lengua nativa, la cena fue la misma que se podría haber servido en cualquier bareto londinense. Antes de trasladarnos al sitio, que está en las afueras de la ciudad, nos pasearon por unos sets falsísimos dentro de una marae (salón ceremonial y de asambleas) igualmente falsa, con un horrible jardín artificial ambientado con grabaciones de cantos de pájaros. Ahí nos hicieron ver un documental en el que dos maori treintones vestidos en cuero negro llegan en sus Harley Davidson a contarnos cómo fundaron su negocio y que les va rebién, y después se van en sus rugientes máquinas. Según otros viajeros, salvo este último detalle kitsch, así son las demás aldeas.

A un lado de Kuira, está un barrio maori: casi indistinguible de uno de kiwis europeos, excepto por parecer más pobre y porque cuenta con algunos "features" de su cultura. El más interesante es una marae auténtica. No puedes entrar si no te invitan --además, estaba cerrada--, pero el exterior es fabuloso, abundante en tallas en madera de los maoris.

Está frente a una plazoleta, al otro lado de la cual se encuentra el templo anglicano maori de St. Faiths. Esta religión es curiosa porque la única razón de su existencia es que un rey inglés muy dado a las mujeres se enojó porque el Papa no le daba el divorcio y dijo, ah sí, pues me llevo a mis obispos y hago mi propia iglesia (anglicana deriva de anglo, una de las dos tribus alemanas de las que provienen los ingleses). Y así, millones de personas en Europa, América y África creen que es la verdadera religión (bueno, una religión no llegaría a ningún lado si no pudiera convencer a sus fieles de que es la verdadera, por bizarros que sean su orígenes, creencias y formas de sacarte la plata y gastarla).

En la parte trasera hay un pequeño cementerio en honor a maoris que pelearon en las guerras en las que intervino NZ: la anglo-boer y las dos mundiales en los regimientos Anzac (Australia, NZ y la c, quién sabe... la gesta más famosa de Anzac fue en la primera guerra mundial, cuando Atatürk y sus turcos le dieron una arrastrada en Gallipolli). ¿Por qué tenían estos kiwis, que viven pacíficamente taaan lejos de todo, que ir a morir en guerras ajenas? Por lealtad a la reina (rey, entonces). El sitio es bonito, tiene varias tallas maoris y está en la orilla del lago Rotorúa, con una isla detrás.

El Rotorúa, como todos los lagos de la zona, es de origen volcánico. Antes de venir aquí pasé por el de Taupo, el más extenso del país, un enorme cráter de más de cien kilómetros de circunferencia en el que dicen que tuvo lugar la mayor explosión volcánica registrada, a fines del primer milenio y que los chinos mencionaron haber visto grandes resplandores rojos al sureste. Con mi amigo el Chino --quien no recuerda haber visto nada--, visité el cráter del volcán de la isla de Santorini, en el Mar Egeo, del que también se dice que fue la más grande, pero que se peleen griegos y kiwis por eso, yo no me meto.

Otro evento similar fue la erupción del Tarawara, muy cerca de aquí, que mató a 200 maoris. Una y otra vez te dicen que también destruyó las "terrazas rosa y blanco, la octava maravilla del mundo", pero acaso no eran tan maravillosas porque nadie parece saber (tampoco se explica en los numerosos folletos que hacen referencia al asunto) qué cosa eran, si se trataba de una belleza natural (en cuyo caso no podrían contarse como una de las maravillas, que sólo cuentan obras humanas) o algo construido por... ¿quién? ¿Los maori, los colonos ingleses? Misterios de las maravillas.


 

Comentarios (3)
Lecturas (716)

 

Excelente narración Témoris!!

Saludos!

 Enviado por Científica - 13-febrero-2007 a las 12:37 Enviar mail al autor
 


Témoris, no me canso de leer todas tus aventuras en las culturas que estás conociendo! Y por cierto, la iglesia anglicana no se fundó por ese detalle, contrario a la creencia popular, sino por dejar atrás ciertos dogmas que la iglesia romana tiene mal entendidos. Cuando regreses a México vamos juntos a un servicio y te presento a algún conocedor del tema para debatir un rato, ok? ¿Cuando vuelves?????

 Enviado por AndreaLP - 13-febrero-2007 a las 10:56 Enviar mail al autor
 

ANZAC : Acronimo de "Australian and New Zealand Army Corps", Felicitaciones por su cronicas, siempre muy interesantes

 Enviado por MIguel - 13-febrero-2007 a las 10:27 Enviar mail al autor
 
 
Acerca del autor
 
Témoris Grecko

En lengua rarámuri (tarahumara), Témoris significa "el que ve caminos". Y él quiere ver si sus padres acertaron.

El 27/abril/05 se lanzó a darle la vuelta al sur del mundo (sur: los países en vías de desarrollo). Inició en Sudáfrica, termina en Venezuela (si llega...).

Lunes, miércoles y viernes publica aquí su diario de viaje. Al final de cada etapa, sube una narración completa y fotos a www.travelblog.org/Bloggers/Temoris.

Martes y jueves, los bloggers abordan temas de actualidad sobre la cerrazón global, coordinados desde Caracas por Domingo Medina,“Mingus”.

 
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