FOTO EFE/Olivier Matthys. Un minusválido paquistaní se agarra al parachoques de un taxi en Rawalpindi (Paquistán). Este hombre practica la mendicidad
¿Cuántas veces nos pasa que se acerca un mendigo a pedirnos una moneda y nos pone en un dilema moral? A mí muchas. Pienso, si le doy dinero no voy a resolver nada, más bien voy a perpetuar su situación. Pero si no le doy me remuerde la conciencia. Así que acabo por no mirarlo, aunque lo vea.
Todo esto lo traigo a colación porque quiero montar un weblog con videos de mendigos grabados con mi teléfono celular, para no sólo mirarlos, sino hacer que otros los miren. ¿Para qué va a servir? Para nada. Lo mismo que si les diera una moneda, sólo que a diferencia de la caridad, no compraré mi tranquilidad con un peso. Es un acto gratuito. Lo asumo.
Pero tengo que matizar. Más que de mendigos habría que hablar de pedigüeños. La ciudad de México, la villa de la esperanza, está llena de sablistas. ¿Cuál es la diferencia? Mucha. El mendigo, según yo, apela a despertar la compasión, se muestra como una miseria viviente y busca sacar los cuartos mediante el chantaje sentimental. El pedigüeño en general es el que “pide con frecuencia, insistencia e inoportunidad”. Y en esta definición caben muchos tipos, desde el mendigo hasta el pícaro que pretende hacerse pasar por miembro de una asociación benéfica, desde el limpia lunas (parabrisas) al organillero, desde el franelero al tragafuegos o el payasito del semáforo.
La gran tentación de poner un blog así sería incluir unos banners que tuvieran un vínculo a una asociación de ayuda a los desvalidos de cualquier tipo y que cada vez que alguien hiciera “clic” sobre ellos se realizara una donación. Entonces seria un blog sobre pedigüeños que al mismo tiempo sería un limosnero virtual o, mejor dicho, un meta pordiosero, que utiliza a los mendigos como excusa para pedir.
Algo parecido a las asociaciones benéficas que presiden las damas de alcurnia y que tan de moda se pusieron desde el sexenio pasado. Una de estas asociaciones, pionera en su campo, es la de los Legionarios de Cristo que se tiene nombre de albur: Mano Amiga. ¡Vaya que debe de hacer favores la dichosa mano esa!
Por eso, yo me conformaré con ver mirando y mostrar lo que miro, para que quien quiera abrir su mirada lo haga.
De momento les adelanto un video (chafa, lo reconozco) que muestra la cara amable de los pedigüeños en forma de cilindreros de Coyoacán.
Ahí si alguien ha filmado a un semejante pidiendo caridad y quiere compartirlo, bienvenido.
De post última hora: en la megamarcha de ayer para protestar contra la carestía y los bajos salarios hubo un oportunista, además de Andrés Manuel López Obrador. Se trató de un cilindrero que se colocó a la mitad del arroyo vehicular en plena Avenida Juárez, muy cerca de Reforna, con dos ayudantes, para pedir una cooperación a los manifestantes. Para la ocasión adornó su cilindro con banderitas alusivas a la marcha. Y es que para pedir, toda ocasión es buena.
Comentarios (18) Lecturas (770)
En la calle se ve de todo mi estimado Gerardo, no importa si estas en una calle en Londres, NYC, Paris o la habana por mencionar algunas, siempre va haber gente piediendo ayuda economica. Por lo ve entiendo en tu blog es un problema que apenas has descubierto. En la ciudad de mexico han existido mendigos por mas de 100 años.
Enviado por Hugo Sanchez - 01-febrero-2007 a las 21:09
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Que bueno que existen fundaciones como las que comenta Alejandrina (Fundación JUCONI ). La verdad es que si todos contribuyeramos habría mucho menos miserables en las calles. Lo que demuestra que haya tantos pedigüeños es que vivimos en un país muy polarizado donde muchos tienen poco y pocos tienen mucho. Esto no lo van a cambiar las fundaciones solas, sino todos los mexicanos, votando por gobiernos buenos (por el momento sólo había menos peores) y exigiéndoles que hagan su trabajo para lograr una sociedad más justa. Pero de cualquier modo, mientras esto sucede instituciones como JUCONI son muy útiles para México.
Enviado por Gerardo Jiménez Valdés - 01-febrero-2007 a las 20:23
Que pena (2)
Todos reciben apoyo educativo-terapéutico integrales, es decir que no se trabaja sólo con los niños sino también con sus papás y con sus hermanos menores que están en alto riesgo de terminar en la calle, por lo que el efecto multiplicador es realmente de mucho impacto y hay una contribucion real para disminuir los indices de violencia..
Gracias al compromiso de organizaciones como JUCONI, es posible que anualmente 350 niños y niñas (y sus familias) poblanos, que estaban en situación de calle, reciban atención educativa-terapéutica especializada. Es decir alimentación completa y balanceada, apoyo y seguimiento escolar, elementos para resolver conflictos familiares, crear ambientes de apoyo en el hogar, desarrollar hábitos de convivencia comunitaria, enseñar nuevas habilidades, y en el caso de los niños que vivían en la calle un hogar. Esto ha hecho posible que más del 80% de los niñ@s atendidos por JUCONI, han logrado reintegrarse exitosamente en la sociedad.
Hecho que podemos comprobar, ya que se les dá un seguimiento por 10 años una vez que logran la edad y las condiciones emocionales para valerse por sí mismos.
A través del Centro de Apoyo Técnico también se provee asesoramiento, completamente gratuito, a varias organizaciones que trabajan con niños, llegando a diversas zonas del país y del extranjero. Trabajamos con organizaciones en el DF, Veracruz, Guanajuato, Oaxaca y Jalisco, así como también Guatemala, Brasil, Sudáfrica, y Ecuador.
Para quien le interese profundizar: www.juconi.org.mx
Gracias a personas comprometidas, será posible construir un México mejor.
PD: Y respecto al redondeo, me consta que sí sirve y que las compañías que lo promueven, lo hacen con responsabilidad y con conocimiento de hacia donde va dirigido lo recaudado.
Enviado por Alejandrina Sierra - 01-febrero-2007 a las 20:10
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Que pena....(1)
Que pena (en sus 2 acepciones: tristeza y vergüenza al mismo tiempo) me dá ver la pobreza de cultura de solidaridad que tenemos los mexicanos. Que fácil es juzgar a la ligera sin tomarse la molestia de investigar primero. Por eso estamos como estamos: con una sociedad tan polarizada económicamente. Por eso es más fácil que un sueco o un inglés se solidaricen con los niños que viven en la calle de nuestro país, que sus propios compatriotas.
Todos jalan agua para su molino, pero mirar la realidad de la calle, no, mejor ni volteo, no vaya a tener pesadillas o me vaya a dar insomnio.
Coincido en que una moneda o un billete no resuelven nada, mas que “tranquilizar la conciencia”.
Pero no porque muchas asociaciones sean apócrifas, esto quiere decir que todas la organizaciones filantrópicas sean la “cueva de Alí Baba”.
Afortunadamente, existen muchas personas que prefieren no cerrar los ojos, ni quedarse de brazos cruzados con el pretexto de la duda.
Si realmente quieres hacer algo, pues lo haces en serio y te pones a investigar en donde vale la pena poner tu tiempo y esfuerzo. Muchas veces no tienes que dar dinero si es que no te sobra, existen muchas maneras de apoyar si es que realmente tienes conciencia social.
Me considero afortunada de poder colaborar con una de estas organizaciones como la Fundación JUCONI (juntos con niños y niñas) que por 17 años ha atendido a niños y niñas en situación de calle o que se encuentran en riesgo de hacerlo; que con una metodología exitosa ha logrado reintegrar positivamente a la sociedad a los niños y niñas que han participado en sus tres programas que trabajan con tres segmentos de niñas y niños en situación de calle: los que vivían en la calle, los y las que trabajan en la calle y los y las que trabajan en los mercados.
Enviado por Alejandrina Sierra - 01-febrero-2007 a las 20:09
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El otro día en una Farmacia me pidieron dinero para apoyar el Teletón, sí en pleno enero de 2007 disque para el "mantenimiento de uno de sus centros de rehabilitación". Me pareció un abuso porque con el chantaje de que es para personas discapacitadas te hacen sentir mal y terminas cooperando. Yo no lo hice pero la persona que estaba delante de mí sí. Qué cómodo levantarse el cuello con el dinero del pueblo. Ya basta de sus colectas hipócritas para mi es puro engaño.
Enviado por Anti colectas - 01-febrero-2007 a las 17:46
Es que muchas veces ni te preguntan y te hacen el redondeo @##@%#$%
Uno ya ni sabe si confiar en esas instituciones, como el Teleton, que afuerza de como dice cientifica, lastima, quieren que tu aportes tu dinerito...Pero a los cilindreros si les daria dinero..la musiquita es linda :o)
Enviado por mimi-maura - 01-febrero-2007 a las 16:43
De acuerdo, Celeste y Guevara, en que no todas las instituciones son iguales y que algunas hacen una gran labor. Pero además de ser honestas y eficientes, el enfoque que tengan es fundamental. No se trata de caridad, sino de solidaridad. Como dice Celeste, hay que enseñar a pescar.
El famoso redondeo a mí me parece un abuso. Si quiero dar confío más en la UNICEF que en la comer o el teletón. Uno de los muchos daños que le hizo Martita a este país es que al convertir a algunas instituciones benéficas en recaudadoras para fines políticos y personales sembró la semilla de la desconfianza en un terreno abonado por años de abusos.
Me alegro que a uli le trajera buenos recuerdos ver a los cilindreros. Aunque sólo sea por eso, valió la pena hacerlo.
Saludos
Enviado por Gerardo Jiménez Valdés - 01-febrero-2007 a las 14:46
Eso del redondeo es una tomada de pelo, el sexenio pasado nos la pasamos redondeando por la educación y vean los resultados: CERO. Yo también los mando por un tubo cuando me piden su famoso redondeo, vayan ustedes a saber a donde para ese dinero, así como lo piden también deberían entregar en las cajas de los centros comerciales I-N-F-O-R-M-E-S del destino de ese dinero, pura T-R-A-N-Z-A-. No más engaños en nombre de los pobres.
Enviado por Roy - 01-febrero-2007 a las 12:36
ahh! y para complementar la participacion de "juez". Yo estoy de acuerdo con el, una ayuda no debe ser exigida, no debemos esperar a que alguien de. Si alguien da, que bien por el, pero nadie tenemos la obligacion, cada uno que decida como quiere ayudar. Yo creo que debemos dejar de esperar a que el otro haga algo, y mas bien presionarnos a nosotros mismos por siempre dar mas.
Enviado por Celeste - 01-febrero-2007 a las 11:51
No quiero generalizar, pero yo se de muchas instituciones de ayuda para la gente de la calle. Y si siguen ahi es porque ahi ganan mas que de cerillos o teniendo un trabajo bien, no porque no tengan otra opcion. Asi que si queremos ayudar hagamoslo a traves de insituciones organizadas para ello. Yo pienso que es mejor enseñar a pescar que dar un pescado. Claro, tiene razon el que comentaba que todo mundo pide, y si sumanos todo el dinero que regalamos bien podriamos al mes patrocinar a un niño en otro estado y ayudar a que vaya a la escuela. Quiero hacer notar que no es lo mismo dar una propina por un servicio recibido Y que nosotros pedimos, a que nos exijan que regalemos el dinero. Yo detesto que me exigan que les de 20 pesos POR ADELANTADO por cuidar el carro en la calle o los que insisten. La verdad es que yo soy de las que le piensan antes de dar: si es al cilindrero, si les doy, a los limpiaparabrisas no, a los ciegos si, a los que suben a las combis diciendo que prefieren venir a pedir que a robarme mi cartera DEFINITIVAMENTE NO. No dejemos que la desorganizacion nos coma, mejor demos ayudas que si hagan un cambio y lleguen efectivamente a los que la necesitan. Saludos
Enviado por Celeste - 01-febrero-2007 a las 11:47
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Los mendigos y pedigüeños venden un producto de primera necesidad que se llama Lástima.
Todos necesitamos consumir lástima de vez en cuando, a veces poquita, a veces mucha; dependiendo de la cantidad de lástima que queramos comprar es el precio que pagamos por ella.
Por ejemplo, si un día te sientes con algún pequeño remordimiento de conciencia y se te aparece un mendigo, le das 2 pesos y te sientes mejor.
Pero si un día te sientes ¡fatal! y te encuentras con un tipo como el paquistaní de la foto, su desafortunada apariencia te hace sentir tan bien con tu precaria situación que dices "por muy mal que me esté yendo no estoy como aquél", entonces le compras mucha mucha lástima para sentirte bien y le das una moneda de a $10 (o quien quita y hasta le sueltes un billete, se dan casos)
Enviado por Científica - 01-febrero-2007 a las 11:21
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Que cosa tan más cierta acaba de decir "vv" con eso del "redondeo" yo siempre les digo que no, a veces los de la fila en la caja te ven como que... qué onda con este codo... pero ¿porqué cada vez que voy a un OXXO, HEB, Soriana, 7 Eleven, etc etc etc, tengo que dar mi cambio al "redondeo"? sales de la tienda y en la esquina te piden más dinero, en el semáforo más dinero, el niño... más dinero. Mis amigos me dicen que soy un Grinch jaja, pero viendolo objetivamente tenemos que pensar ¿porqué pedir? y ¿porqué y a quién dar? no solo, pedir y dar. Cuando doy, prefiero dar ropa o comida en vez de dinero.
Enviado por juez - 01-febrero-2007 a las 10:26
En el metro algunos jovenes dicen que tiene SIDA y piden dinero, quien sabe si será cierto.
Enviado por julia - 01-febrero-2007 a las 09:06
Los mayores pedigüeños son los del redondeo.
Enviado por vv - 01-febrero-2007 a las 09:05
te envio un saludo y un abrazo afectuoso te felicito por mostrar tan bonito video sobre los cilindreros independientemente del tema a tratar me emocione mucho al ver la plaza llena de gente con ese personaje tipico de nuestro pais mexico tu servidor por alguna razon me encuentro fuera del pais donde ahorita todo lo queveo es solo nieve por lo cual espero que entiendan mi emocion le doy gracias a dios por amanecer hoy que mi familia este bien de salud asi como deseo atodas las personas lo mismo si puedo ayudar alguna persona lo hago sin juzgar si esta bien
o mal me siento bien al hacerlo es mi opinion personal y respeto la de los de mas medespido y les deseo que esten bien
Enviado por uli - 01-febrero-2007 a las 07:18
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Solamente para terminar.
Va mi reconocimiento y agradecimiento, para tod@s aquell@s, que en la conciencia de saberse afortunados en la vida, los mueven sus sentimientos y valores a aportar de sí para quienes no lo son.
Y sobra gente mi estimado Gerardo, que tienen vocación y verdadero espirítu de servicio.
De las fundaciones creadas con la finalidad de llenar solo el ego, eso también queda en la conciencia de ell@s. Finalmente queda a la vista y al juicio de la sociedad y te juro que no son bien vistas entre las asociaciones que tienen verdadera vocación filantrópica y se evita a toda costa tener contacto con ese tipo de "asociaciones".
Te felicito por la importancia del tema.
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Enviado por Guevara - 01-febrero-2007 a las 03:41
No creo que no haya asociaciones filántropicas que tengan el verdadero espirítu de servicio a los demás, gracias al cielo me faltan dedos para contarlas.
En lo personal he trabajado en relaciones públicas para algunas asociaciones y en experiencia, he visto que si hay asociaciones patito que lo único que hacen es escudarse en el pretexto de la filántropia, para allegarse recursos y satisfacer necesidades propias y no la de los necesitados que mencionan en su pretención de ayuda, osease que son totalmente lucrativas. Lo mejor es que las asociaciones, no se enfoquen a crear dependencia de ellas y se enfoquen a desarrollar programas que enseñen y apoyen a los necesitados a integrarse a la vida productiva. Creo que en ese sentido, hoy se están sentando reglas claras, para que en los niveles que se marcan, las ayudas se presten a quién de verdad lo necesite, estando de por medio programas enfocados a hacer productiva a la gente y no dependiente de la caridad.
Sobre lo de cerrrar los ojos, eso queda en la conciencia de cada quién, creo que no necesariamente debes de tener sobrado dinero para ayudar, sino que hay otras maneras de aportar a que este mundo sea justo y equitativo para tod@s. Entonces será raro ver gente en las calles extendiendo la mano para que se les dé una moneda.
El enfocar esta situación, depende de la formación y los valores que cada uno de nosotros tiene. Haganse la pregunta con una mano en la frente y la otra en su corazón.
Saludos.
Enviado por Guevara - 01-febrero-2007 a las 03:31
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A Dios rogando y con el mazo dando.
Enviado por Dicharachero - 01-febrero-2007 a las 00:45
Acerca del autor
Gerardo Jiménez
Estudió Filosofía y es periodista. Trabaja como coeditor de la sección de Internacionales de El UNIVERSAL.
En sus ratos libres, que no son muchos, escribe cuentos. Uno de ellos, "El Ojo de Bertha", ganó el premio Casa de América Latina, dentro del concurso de
cuento Juan Rulfo, organizado por Radio Francia Internacional, en la edición del año 2002.
Entre las cosas que más le ha gustado hacer está haber fundado y dirigido, durante dos años que duró la locura, la revista local En Amores con Eugenia, que se distribuyó en la Colonia del Valle y en la delegación Benito Juárez, y en la que se publicaban crónicas que buscaban un equilibrio entre lo particular y lo universal.