Si en algunos países de la ex Unión Soviética se puede celebrar el comienzo del año dos veces, porque en estas americanas tierras no se va a poder. Las fiestas de diciembre nos dejan un sabor tan agradable en la boca (sin tener que agregar el peeling y lifting naturales que implican las vacaciones) que uno se queda con las ganas de continuar con la celebración y de, por un tiempito más prolongado, ser cordial y amable con los seres humanos con quienes nos topamos diariamente. Hoy que se festeja por segunda vez la llegada del 2007 en Moldavia, tenemos un pretexto para volver a desear felicidad a todas las personas. El 28 de enero se nos brinda otra oportunidad gracias a la celebración por el comienzo del 4704 de la cultura china. Pero ahí no para la cosa, si queremos, podemos salir a abrazar extraños para desearles feliz Rosh Ha-Shanah o año nuevo judío. Esto sucederá por ahí de finales de septiembre o principios de octubre. Ya con ánimo de exagerar, podemos sorprender a nuestros allegados a mediados de junio con un sonoro ¡FELIZ AÑO NUEVO EGIPCIO!, recordando que esa cultura celebraba el inicio de un nuevo ciclo anual cuando las aguas del Nilo alcanzaban su punto más alto y comenzaba la irrigación natural de sus tierras. Bueno, disfrutemos esta post temporada en la que aún podemos fingir que a esa persona especial no le hemos dado el abrazo y la próxima vez que la tengamos enfrente, nos arrojamos a su cuello diciendo ¡Feliz 2007!
Si de mejorar nuestras relaciones personales y sentido del humor, podríamos comenzar cada mes con un Feliz Febrero, Feliz Marzo, Feliz Abril.....
Andrea
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