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HOUSTON CHRONICLE. El pequeño Sergio Pelico, quien se ahorcó imitando la ejecución de Saddam Hussein |
Tres niños se han ahorcado en diferentes partes del mundo imitando la muerte de Saddam Hussein. Se trataba sólo de un juego, pero les costó la vida.
El "verdadero" video de la ejecución del dictador iraquí se filmó con un teléfono celular. Se subió a YouTube y después lo han difundido cadenas de televisión y sites de internet de todo el orbe. Los niños lo ven y es probable que no perciban nada terrorífico. Como dijo Fausto en un blog anterior, Saddam no estaba asustado, sino más bien parecía aburrido.
Una muestra del poder de la imagen globalizada es la diferencia radical de culturas en los países de los tres niños que han querido seguir a Saddam al paraíso de las 72 vírgenes de ojos negros (que es a dónde según los islamistas radicales van los mártires) sin saber bien lo que hacían.
El primero lo reportó el Houston Chronicle y ocurrió en el pueblo de Webster, Texas, en el área de Houston. Fue en el último día del año. El tío de Sergio Pelico (un niño de origen Guatemalteco) había estado viendo el mentado video de la ejecución de Hussein y el muchacho le preguntó por qué mataban a Saddam. Luego, el chico fue a su cuarto, ató un pedazo de tela a una litera y se la amarró al cuello para dejarse colgar, a pesar de que estaban sus amigos y su tío en el apartamento.
La policía considera el hecho como un accidente y según declaraciones del tío de Sergio, éste "creyó que la ejecución de Hussein no era real, se mostraron imágenes cuando al líder iraquí le colocan la soga al cuello y todo eso... ¿Por qué mostrarían ese espectáculo en la televisión?".
¿Y por qué dejó él que el niño las viera?, pregunto yo.
El mismo diario de Houston reporta el caso de un incidente similar que tuvo lugar en Paquistán. Allí se colgó un niño de nueve años también después de haber visto la información sobre la ejecución de Saddam Hussein, indica el periódico sin dar más detalles.
El tercer caso se reportó este lunes, en Arabia Saudita, según un despacho de la agencia EFE que cita al periódico árabe Okaz. "El niño, Sultan al Shammari, colocó una cuerda alrededor del cuello y la ató a una puerta de hierro. Su hermano mayor encontró el cadáver al regresar de la oración en una mezquita. Junto al niño muerto estaban sentados dos hermanos menores que no habían logrado salvarlo".
Todo era un juego, como en la tele. Sólo que en el caso de estos tres pequeños el resultado fue una muerte como la de Saddam. Para mí, ésta es una razón más para oponerme a la pena capital.
Por cierto que ayer circuló en la red un nuevo video donde se ve a Saddam ya muerto. En EL UNIVERSAL podrán ver publicada hoy la foto donde se le ve con el cuello roto. A lo mejor si los niños ven también este video aprecian las consecuencias del juego y dejan de matarse.
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