Día 493. Xian, Shaanxi, China: el servicio militar israelí y el Sabbath
06-diciembre-2006
La tarde de ayer recibí un e-mail de parte de una europea judía molesta por unos comentarios que hice sobre un texto de propaganda barata del extremismo judío que ella me había pasado. En su opinión, yo no debería tener amistad con judíos ni israelíes.

Su actitud es una de ésas que serían utilizadas para justificar los prejuicios antisemitas. Sin embargo, para su disgusto, mi relación con judíos e israelíes no puede ser determinada por extremistas. Casualmente, poco antes de leer e incomodarme con su perorata, shalom!, había sido invitado a participar de una cena de sabbath por tres amigos: Vanessa Pardo, una guapa franco-israelí de origen sefardí --por eso es que su nombre parece hispano--, y Oshri y Yitzhak, un joven matrimonio de Jerusalén que se autodescribe como judío-ortodoxo (aunque ni para mí ni para Vanessa encajan en la imagen que tenemos de los ortodoxos).

Cocinaron, cantaron y rezaron en hebreo, y después de una cena deliciosa --totalmente kosher, por supuesto-- nos relajamos en una larga plática sobre el servicio militar israelí, que los tres hicieron (los judíos de otros países, como Vanessa, pueden reforzar sus vínculos con Israel al hacerlo completo o en parte; su tarea en el ejército era de una especie de "guía turística": coordinar a los judíos extranjeros que iban a hacerlo por periodos cortos, dos meses o algo así; me sorprendió cuando me dijo que el grupo nacional más numeroso, por mucho, era el de judíos mexicanos, que le contaron que entre la comunidad judía mexicana tiene mucho reconocimiento ir a hacer el servicio a Israel: según ella, "todos los jóvenes lo quieren hacer").

Los hombres hacen tres años de servicio y las mujeres dos. Es en serio, no el simbólico cotorreo que es el de México: vivir en cuartel, entrenamiento rudo y, en casos como el de Yitzhak (aunque no entramos en detalles), combate: disparar y recibir disparos, matar y saber que en cualquier momento te puede tocar. (Claro que no a todos les toca ser combatientes, muchos hacen el servicio en tareas de logística o administrativas, como Vanessa y Oshri.)

Algunos dueños de restaurantes y hoteles en el Sudeste de Asia se quejan de los israelíes: más allá de particularidades culturales, después de tres años de régimen militar, los chicos se van de vacaciones ansiosos de libertad y reventón, y algunos tienen actitudes que no les ganan muchos puntos en los concursos de popularidad.

Como suele ocurrir, es el mal comportamiento de unos cuantos el que les crea mala fama a los demás. Con los que estuve ahora son sosegados, amables y abiertos (mis amigos israelíes de Yangshuo, Uri, Kiki, Matan y Amir, tampoco parecen tener las marcas que uno supone que debe dejar la guerra y convivir con ellos es muy agradable; aunque algunos grupos de israelíes se aíslan de los demás viajeros, otros son muy abiertos e integradores). Yo no lo puedo comprender (no me veo como militar), pero los tres que conocí aquí en Xian parecen haber disfrutado mucho el servicio, la pareja se conoció mientras ambos lo hacían; Yitzhak, además, hizo lo que describe como sólidas amistades entre sus compañeros de unidad. Supongo que tiene que ver la mística de cumplir con la forma en que perciben el deber hacia su país. (El problema, desde mi punto de vista, está en quienes aceptan que cumplir con el deber hacia el país --cualquier país-- demanda o justifica la comisión de actos humanamente reprochables, pero éste no es un tema que traté en esta ocasión, en ello consumí mucho tiempo con los de Yangshuo.)

Otro amigo no lo hizo: se las arregló para pasar por loco. Fue al psiquiatra militar, que de entrada le dijo ni creas que me vas a convencer, pero él había recibido asesoría de una ONG pacifista y al final demostró su presunta "insanidad mental". ¡Mejor que meterte al cuartel o ir a la cárcel!

La cena de sabbath es en viernes (yo suponía que al día siguiente) y se trata de preparar el propio sabbath (sábado), cuando se supone que nadie puede trabajar (porque Jehová descansó, según entiendo). Los ortodoxos ni siquiera deben usar tecnología. Si están de viaje, lo suspenden. Si están en la oscuridad, no pueden encender la luz ni "casualmente" hacerte saber que necesitan que la enciendas. Ya si tú lo haces por tu cuenta (Kazzy se la pasó hoy encendiendo y apagando luces por donde ellos andaban), pues qué bien.

En todo caso, resulta difícil ser judío observante de los preceptos religiosos y viajar: no pueden comer en la mayoría de los establecimientos, tienen que arreglárselas para conseguir los productos adecuados, viajar con cazuelas propias, pedir que los dejen cocinar. Bueno, imagino que le debe ir peor a un vegetariano en Argentina. O a un comedor de guacamole y salsa de chile de árbol en China, como yo. Pero no es así para mí: desde el principio del viaje, supe que la nostalgia por la comida mexicana sería una de mis debilidades y la cancelé eficazmente, a pesar de que nunca falta otro viajero occidental que se emocione al decirte cómo le gustan las quesadillas y las chimichangas. Cuando consideras que es dios (o tu gurú new age de Tepoztlán) quien te ha dicho lo que se vale comer y lo que no, aplica la ley de Herodes.

Comentarios (7)
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Precisando Manuel Herdez, en cabeza del tamaño que sea, pero cerebro pequeño, y aquí podemos englobar a muchos, como aquel que en sus propuestas de austeridad menciona que se rebaje en un 50% el sueldo del presidente, si fuera así, el sueldo del Presidente Calderón sería inferior al de…¡NICO! el súper chofer del anterior Jefe del Gobierno Capitalino (ja) y con un año de diferencia.

Por otro lado amigo Equalizer, déjame decirte que la Ley es para que se aplique (no para que se pase por el arco del triunfo como lo hizo en su momento MALO), y si alguien violó la ley, debe ser castigado. Ya era hora que se acabara con las “tibiezas” del gobierno del "ranchero".

 Enviado por Super Can - 06-diciembre-2006 a las 17:40 
 

Manuel Herdez.-Aunque este blog no hable sobre la politica Mexicana, no queria perder la oportunidad de asociar tan atinado comentario "el odio solo cabe en las cabezas chiquitas" con la persona de "El Reno Marcelo", el hombre del garrote, o mejor dicho, "El Títere del garrotito". hehe. Por aquello que dejo morir a dos policias. Así se le hizo cuando vio a la muchedumbre y mejor se escondié en las alturas.

En el caso de El Reno Marcelo cabria la siguiente ley. "A mayor altura mayor la cobardia". Por aquello que andaba en el helicoptero para que nadie lo alcanzara en tlahuac.

Saludos Temoris!!!

 Enviado por he Cure Ramos "El Comanche" - 06-diciembre-2006 a las 17:27 
 

Manuel Herdez.-Aunque este blog no hable sobre la politica Mexicana, no queria perder la oportunidad de asociar tan atinado comentario "el odio solo cabe en las cabezas chiquitas" con la persona de Felipe Calderon, el hombre del garrote, o mejor dicho, garrotito. hehe.
En el caso de Felipe Calderon cabria la siguiente ley. "A menor altura mayor la cobardia".
Saludos Temoris!!!

 Enviado por The Equalizer - 06-diciembre-2006 a las 15:17 Enviar mail al autor
 

Gracias Vecina, tu sabes que yo tambien te quiero muchisimo.

 Enviado por El Judio aludido - 06-diciembre-2006 a las 15:03 
 

¿Por que hay tantos problemas entre razas y religiones pseudo-pacíficas?. Como dijo un clérigo inglés sincero: " El hombre ha descubierto que es más cómodo adulterar la verdad que refinarse a sí mismo ".

Además, el odio solo cabe en las cabezas chiquitas.

 Enviado por Manuel Herdez. - 06-diciembre-2006 a las 12:52 
 

He leído algo sobre toda esta maraña de prohibiciones y también que algunos se las arreglan muy bien para poner el practica el viejo adagio “hecha la ley, hecha la trampa.”

 Enviado por Teresita - 06-diciembre-2006 a las 10:57 
 

Yo siempre fui antisemita, hasta que descubrí que uno de mis mejores amigos a quien quiero muchíiiiiisimo... es de ascendencia judía... y eso ha roto por completo mis paradigmas y ciegos prejuicios contra los judíos.

Aprovecho para enviarle un beso muy especial a mi aludido amigo y agradecerle públicamente su cálida amistad...

(...Hhhhh es que hoy estoy inspirada...)

 Enviado por Vecina - 06-diciembre-2006 a las 10:25 
 
 
Acerca del autor
 
Témoris Grecko

En lengua rarámuri (tarahumara), Témoris significa "el que ve caminos". Y él quiere ver si sus padres acertaron.

El 27/abril/05 se lanzó a darle la vuelta al sur del mundo (sur: los países en vías de desarrollo). Inició en Sudáfrica, termina en Venezuela (si llega...).

Lunes, miércoles y viernes publica aquí su diario de viaje. Al final de cada etapa, sube una narración completa y fotos a www.travelblog.org/Bloggers/Temoris.

Martes y jueves, los bloggers abordan temas de actualidad sobre la cerrazón global, coordinados desde Caracas por Domingo Medina,“Mingus”.

 
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