La Red
11-diciembre-2006
Por Ricardo Tapia
Bruselas, Bélgica. No hace mucho publiqué un texto (disculpen la megalomanía) donde hacia una analogía entre la red y el Aleph; la invención literaria de Borges que a mi gusto reflejaba (con las debidas proporciones) lo que es el Internet: un punto que contiene todos los puntos; un punto donde cada cosa es a su vez un número infinito de cosas.

El texto versaba sobre esa doble dimensión del ciberespacio: la virtual (que en sentido estricto tendría que ser la única) y la otra, la que abonada a lo virtual, permite abordar un avión con un billete que en su origen carece de cualquier valor en el mundo real. Es este fenómeno que abre el universo a través de una pantalla, el que me parecía extraordinario.

Digo me parecía porque mi última crisis informática ha dado al traste con todo. Cuando los hombres de Belgacom (mi proveedor de Internet) me explicaron algunos tecnicismos básicos en el funcionamiento de la red me obligaron a replantearme la idea.

He aquí mi descubrimiento.

Resulta que nuestras llamadas a Internet transitan por operadores que pueden conocer nuestros actos en fracción de segundos. Esta intrusión según entiendo, es posible gracias al número de identificación de nuestro puesto de trabajo; nuestra dirección IP (Internet Protocol.)

Con esta información, nuestros proveedores de acceso pueden determinar no sólo qué sitios hemos visitado sino qué elementos de sus páginas hemos descargado. Con esto sólo falta que alguien decida (contra la ley o amparado por ella) dirigirse al proveedor para conocer nuestro estado civil, nacionalidad, correo electrónico, aficiones sexuales, tendencias políticas y por si fuera poco, nuestro número de cuenta bancaria.

Esto ya sucede en algunos estados (léase dictaduras, como la China o la Cubana) que van utilizando estas huellas para ejercer un control absoluto sobre la red. El peligro comienza aquí, porque esta práctica (que parecería endémica de estos regímenes indeseables) no lo es en lo absoluto; democracias consolidadas como la estadounidense o la francesa están dotadas, en nombre de la lucha contra el terrorismo y la pedofilia, de legislaciones que autorizan la intromisión en la vida privada.

Las tentaciones autoritarias sobran. En Túnez por ejemplo, se exige a los proveedores conectar sus servidores a un ordenador central instalado en el ministerio del interior. En otros casos mas “sutiles” como el de Arabia, el estado hace desparecer de ciertas páginas los elementos que le incomodan (el caso de China es emblemático por sus exigencias al sacrosanto Google y a otras empresas de eliminar ciertos contenidos en sus buscadores.)

Y aquí llego al punto.

¿Qué pasaría si ese punto que domina todos los puntos se convierte en el punto que controla y vigila todos los puntos?.

Y hablo de los hombres pero podría hablar de las máquinas, porque ya puestos a imaginar, si este orden se invierte y esta pantalla con teclas comienza a pensar (cosa extremadamente posible con esto de la inteligencia artificial), no sería ya una utopía imaginar lo qué pasaría con esos millones de ordenadores interactuando entre sí. Cualquier profecía Orwelliana seria un juego de niños...

http://cronicasconversas.blogspot.com/

Comentarios (5)
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estoy de acuerdo con pedro ivan Gaby , de pura envidia nos comemos un taco. jojojojo, imagínate a blah,blah saludando a carlos fuentes. no te la acababas.......

Como eso no fue posible se tiene que conformar atacando a los demas y organizando reuniones de fut.(que deben estar vacías soloe ella ha de ver estado mirando la t.v.) cuando ni entiende el tema. pero bueno la idea es doctrinizar sus principios chocarreros del perderismo.

 Enviado por connie - 11-diciembre-2006 a las 13:55 
 

Es cierto lo que dice el buen Joseph K: Los que escribieron esas tonterías el vienes morían de envidia, seguro estaban verdes. Yo hubiera querido salidar a Saramago, a Carlos Fuentes, a Carlos Monsivais y a un montón más. ¡¡¡Qué bueno que regresaste!!!

 Enviado por Pedro Iván - 11-diciembre-2006 a las 11:33 
 

Lo siento, Ricardo, pero este comentario es para GabymiGaby: ¡¡¡¡¡¡BIENVENIDA DE VUELTA!!!!!!! Me encantó lo que escriste de la Fil. Me emocionó saber que Saramago tenía las manos frías. ¡Yo siemnpre las tengo así cuando hace frío! Y los que escribieron esas tonterías el vienes morían de envidia.

 Enviado por Joseph K. - 11-diciembre-2006 a las 11:05 
 

Mi queridísimo Robin, con la misma sinceridad con la que siempre te expreso mi reconocimiento hoy te confieso que me dejaste de a 6... justamente a ti (y a Mingus) era a quien me hubiera gustado leer sobre el tema Pinochet... ¿qué onda mi chavo? ¡Te me dormiste!

Pero no importa, de todos modos te mando un mega-abrazo. Saludos!!

 Enviado por Vecina - 11-diciembre-2006 a las 11:02 
 

Las declaraciones vertidas por un diputado panista, presidente de la comision del presupuesto, y que se refieren a la pregunta expresa del recorte del presupuesto a la UNAM reflejan fielmente el interes del nuevo gobierno por la educacion. Como lo he dicho, no podemos perdirle tanto al chaparrito de lentes (y de ideas) pues no puede ver mas alla de su tolete, pero deberian tener mucho cuidado con lo que hacen. El horno no esta para bollos, y a estos tipos es va a tronar mas de un cuete en la mano.

 Enviado por Demiurgo - 11-diciembre-2006 a las 04:14 
 
 
Acerca del autor
 
Gabriela Velázquez

Es periodista y vecina de la colonia Del Valle.

Ya no está desempleada, por lo que ahora se preocupa por salir temprano a pasear a sus dos perros labradores y encontrar tiempo para analizar y tratar de contribuir a solucionar los problemas de la convivencia en la ciudad de México.

Aunque prefiere jugar dominó, practica regularmente la carrera de fondo y, por supuesto, la carrera de obstáculos que representa para ella (junto a otros 8 millones de personas) el vivir en el DF.

 
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