aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800


 
Trabajar menos
25-noviembre-2013
Ir a la portada del BlogComentarios: 0 Lecturas: 1069025 Ir a los comentarios

Desde hace algún tiempo, he comentado con usted que se está acabando la época del empleo. Con esto quiero decir exactamente eso, que el empleo es una relación productiva que se va acabando, y que dejará de ser preponderante como sí lo fue durante el siglo XX.

 

Para muchos, esto parece increíble, porque como durante décadas el empleo ha sido casi la única forma de ganarse la vida para la mayoría de la población, no pueden imaginar que desaparezca. Asocian precisamente el empleo con ganarse la vida, y suponen que sin empleos no habrá con qué comer. Pero esa relación no es obligada. Por ejemplo, durante muchos siglos la relación productiva más común era alguna versión de “mediero”. Puesto que la mayor parte de la riqueza se producía en el campo, se distribuía la producción entre el dueño de la tierra y el trabajador. A medias, en algunos casos, pero no siempre. Otras formas incluían el uso de una parte de la tierra para el trabajador a cambio de su trabajo en el resto de la propiedad. En otros momentos, hubo trabajo forzado, como siervos o esclavos. En la versión artesanal de la industria, la relación maestro-aprendiz era la más común, y no es empleo.

 

El empleo, en el que una persona trabaja para otra, o más frecuentemente, para una empresa, un tiempo determinado cada día, con una lista incompleta de funciones, a cambio de una cantidad de dinero y de prestaciones, funciona muy bien en las manufacturas, pero menos bien en los servicios. En algunos de ellos, es incluso contraproducente. Y conforme las manufacturas representan menos proporción de la riqueza generada, y más los servicios, en particular los que requieren otro tipo de relación, el empleo se va acabando.

 

Esto, creo, puede verse de alguna manera en la cantidad de tiempo trabajado. No es ésa la única dimensión asociada al fenómeno que comentamos, pero creo que es útil, y además nos permite ver las grandes diferencias entre economías en el mundo. Para empezar, la figura 1 muestra el tiempo de trabajo, medido en horas al año, en los distintos países cuya información recopila la OCDE. Dejé todos los países, aunque no se vea cuál es cuál, porque lo que me interesa que vea usted es la tendencia: las horas trabajadas han venido disminuyendo en todos los países.


Por cierto, la línea roja gruesa es México, que ahora es el país que más horas trabaja en el mundo, casi 50 a la semana, es decir 10 horas diarias. El país que menos tiempo trabaja es Holanda, con apenas 32 horas a la semana en 46 semanas al año. Es decir, se pueden tomar mes y medio de vacaciones al año, y trabajar cuatro días de ocho horas por semana.

 

Y esto creo que es lo interesante: ahora se puede producir riqueza suficiente para vivir muy bien (como viven los países más ricos del mundo) trabajando menos de 8 horas diarias. Lo lógico es que trabajemos menos, como ha ocurrido desde el siglo XIX, cuando se trabajaban 80 o 90 horas por semana. Luego se redujo a 8 horas por seis das﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽uitos, hubo empleo for8 horas por seis diajaban 80 0 90 horaiven los panas al año. s, creo que fuitos, hubo empleo forías, luego vino la semana de 40 horas, y ahora en algunos países se ha reducido a 36 horas.

 

Pero esto es lo que creo que hay que modificar, porque es muy probable que no sirva esta reducción paulatina, sino que podríamos hacer otro tipo de arreglos: 10 o 12 horas diarias en tres días, y cuatro de descanso, por ejemplo.

 

Como le comentaba, se reduce el tiempo de trabajo, pero crece el ingreso, y eso puede verse en la figura 2. En ella aparecen algunos países que creo que son útiles para comparar economías. En el eje horizontal se miden las horas trabajadas por año, como en la gráfica previa, pero en el eje vertical ahora ponemos el costo laboral de una hora de trabajo, medido en dólares PPP de 2005. Esto significa que son dólares comparables entre países y entre fechas, pues.

Lo primero que debemos notar es que las líneas se mueven de izquierda-abajo a derecha-arriba, es decir, menos trabajo (izquierda a derecha) y más ingreso (abajo hacia arriba). Varios se mueven más o menos parecido, como Corea, Japón, Francia, pero no todos. Nosotros, la rayita verde, nos movemos igual que ellos en dirección, pero mucho más lentamente. Turquía hace lo mismo que nosotros. En cambio, el promedio OCDE, Rusia y Estados Unidos tienen otro comportamiento, las líneas son mucho más verticales. Esto significa que a pesar de los incrementos en el ingreso, el tiempo de trabajo no se reduce mucho en esos países o regiones.

 

Es interesante ver cada país, aunque no lo haremos ahora. Pero vea Corea del Sur, en donde en la década de los ochenta las personas trabajaban 2,900 horas al año, que son algo así como 58 horas a la semana por 50 semanas al año. Un 50% más que buena parte del mundo en esos años. Para la década de los noventa ya habían reducido su tiempo trabajado a “sólo” 2,600 horas al año, que son 52 horas por 50 semanas. En esa misma década, nosotros trabajábamos más o menos como hoy, 48 horas por 48 semanas. Pero Corea ha seguido reduciendo su tiempo de trabajo, con ingresos mucho más elevados. Han pasado a la siguiente etapa del “modo asiático de producción” que ya platicamos acá hace un año.

 

En suma, hay una tendencia clara a requerir menos horas de trabajo para obtener recursos suficientes para vivir razonablemente. Eso deja dos opciones: trabajar menos manteniendo un cierto nivel de vida, o trabajar el mismo tiempo para vivir mejor. Cada quién decidirá como guste, pero creo que tendremos que construir instituciones novedosas para administrar mejor esa transformación. Y a eso me refiero cuando digo que el empleo ya no existirá: no es ese tipo de institución la que requerimos.

 

Participa envía tus comentariosIr a la portada del Blog
INSTRUCCIONES: Selecciona el texto deseado y dá click en el botón correspondiente para formatearlo. Para visualizar tu comentario click Aqui
Imagen: * Nombre: * e-mail:

* Campos obligatorios para llenar

Acepto las políticas de privacidad
 


 
 
Acerca del autor
 
Macario Schettino

Este espacio existe para aprender y discutir sobre economía. Ciencia de la que todo el mundo opina, pero no siempre entiende.

Entender cómo funcionan los mercados, las finanzas y los consumidores resulta muy importante para la vida diaria. Por eso vale la pena conocer lo que los economistas han aprendido, aplicarlo a nuestra realidad y discutirlo.

Decidimos llamarlo "Economía 2.0" para hacer referencia al concepto Web 2.0, es decir, a "la intercreatividad, la participación colectiva". Aunque buena parte del conocimiento lo obtendremos de quienes se han dedicado a estudiar esta ciencia, otra parte, la que tiene que ver con nuestra realidad, la construiremos juntos en este espacio.

Del blogero:

Macario Schettino es ingeniero químico, maestro en economía, doctor en administración y casi doctor en historia. Ha dado clases por más de veinte años, y escribe Economía Informal desde 1993. Ha publicado 15 libros, ocho de ellos de texto, acerca de México, economía, y ciencias sociales en general.

 
Escribele  haz click!
 

Entradas anteriores
 
Menos empleos
 
Diferente ritmo
 
Problema fiscal, en Estados Unidos
 
¿Qué hacemos?
 
Pagamos menos que los demás
 
Quién paga más
 
Más gasto
 
Mentiras de los maestros
 
Economía Detenida
 
Ocho puntos de discusión en energía
 
Ms del bloguero
En las columnas de EL UNIVERSAL
Su sitio personal

Calendario de búsqueda