Twitter refleja los problemas de una sociedad. En el caso de México, deja ver la falta de credibilidad que los jóvenes mexicanos tienen en los medios tradicionales.
Por Claudia Ocaranza Abascal/MEPI
"Que corremos peligro!!" decía en su Facebook Patricia, una estudiante en la Universidad del Valle de México. En otros mensajes sus amigos explicaban lo que ocurría ese 6 de septiembre en la Ciudad de México.
"El jueves a las 7:15 pm entró el coordinador de carrera de derecho al salón pidiendo se desalojaran las instalaciones lo antes posible; ya que corríamos riesgo y que fuéramos directo a casa, sin decir más se retiró y otros trabajadores iban cerrando ventanas y puertas de los salones", relata Patricia. La información era mínima. Una profesora le dijo que eran los Zapatistas. Ella, buscó enterarse por Twitter. Algo pasaba en Neza, de acuerdo a los Tweets de sus amigos.
En Ecatepec su sobrino fue desalojado de la escuela por la "violencia". El niño le dijo que todos corrían y se escuchaban balazos. En las redes sociales se decía que la zona del Aeropuerto e Iztapalapa estaban afectadas. El estado general de pánico se expandió en la zona Oriente del DF y en los smartphones de los jóvenes usuarios de las redes sociales.
Una semana después, los ciudadanos del DF seguimos sin saber que sucedió. Las autoridades han desmentido la violencia. Los medios han recopilado testimonios que dejan a las redes sociales en entredicho. Incluso se ha hablado de regular Twitter. Ya ha habido intentos. En Veracruz y Tabasco el año pasado los gobiernos locales pusieron a twitteros en la cárcel, por difundir pánico en la sociedad.
¿Cómo fue que hechos aparentemente aislados lograron unirse en las redes sociales? La rapidez con la que sucedió se debe en parte a los smartphones. Estos dispositivos fomentan la circulación de información inmediata. El número de usuarios que se conectan a Internet desde sus smartphones se duplicó en Mexico en los últimos dos años. Hoy 4 de cada 10 internautas acceden a Facebook o Twitter desde uno de estos dispositivos, según la Asociación Mexicana de Internet, (AMIPCI).
Twitter como cualquier otra tecnología es constructora de ciudadanía, según María Elena Meneses, experta en Internet y redes sociales del Tecnológico de Monterrey. Sin embargo, Twitter también refleja los problemas de una sociedad. En el caso de México, deja ver la falta de credibilidad que los jóvenes mexicanos tienen en los medios tradicionales. Para los usuarios de Internet, cuya mayoría no pasa de los 35 años, las redes sociales son la segunda fuente de información después de los buscadores, de acuerdo al Centro de Opinión Pública de la UVM.
Las redes sociales crean una especie de familiaridad entre sus usuarios. Para Patricia y otros jóvenes, es inconcebible que sus amigos y seguidores en Twitter o Facebooktodos gente joven y común como ella-reporten información falsa.
De acuerdo a Meneses, el pasado 5 y 6 de Septiembre, las redes sociales llenaron el vacio de información que se generó, por la falta de reportes oficiales inmediatos del gobierno y el silencio de los medios sobre el tema.
Una reconstrucción de los eventos detalla que sí hubo personas con megáfonos anunciando violencia y balazos en los barrios colindantes entre el D.F. y el Estado de México. Las redes sociales sólo difundieron el pánico.
Versiones de varios expertos indican que pudo haber ocurrido manipulación de bandas del crimen organizado que operan en esas áreas. En estados del norte del país las redes sociales han sido utilizadas por la ciudadanía para informar sobre hechos violentos que no aparecen en los medios tradicionales por miedo a represalias del crimen organizado.
De acuerdo a Meneses, las autoridades no midieron el peligro y no reaccionaron a tiempo para calmar a la ciudadanía de Ciudad Nezahualcóyotl y de Iztapalapa. Considerando la ola de bloqueos, asesinatos y violencia que ha invadido a muchos estados del país por la guerra contra el crimen organizado, esperaríamos mejor reacción de las autoridades.
Los saldos de la histeria colectiva son las reflexiones que algunos internautas como Patricia hacen. Twittear un evento del que no se tiene pruebas, no se vale, insiste ella. Pero tampoco se vale vivir sin información.
fundacionmepi.org
Twitter: @fmepi
Facebook