Hacer ejercicio ha pasado de ser un lujo a ser una necesidad. Cada dÃa las investigaciones lo y encuentran más beneficios asociados a dejar de ser sedentario.
Con esto no quiere decir que a partir de mañana la población pasará de no hacer nada a entrenar para correr un maratón. Más bien, a lo que se refiere todo el tema de hacer ejercicio es a llevar un estilo de vida en donde se realice actividad fÃsica por lo menos cinco dÃas a la semana y se acompañe de una dieta balanceada y etapas de descanso adecuado. Es decir, llevar un estilo de vida saludable.
Uno de los errores que cometen quienes desean iniciarse en “la salud” es no hacerlo bien, no se asesoran con profesionales y lo hacen al aventón. Esto traerá como consecuencia que lo pasen mal.
Pon atención a estas recomendaciones para que planees correctamente los pasos a seguir para que te inicies, en este caso, en el deporte:
1. Realiza un chequeo médico lo más completo posible. Con esto podrás saber de qué punto partes y además, lo más importante, hasta dónde puedes llegar sin correr riesgos. Deberás hacerte, idealmente, análisis de laboratorio, electrocardiograma en reposo y la toma de presión arterial. A todo esto lo acompañará un análisis de composición corporal que determine cuánta grasa, músculo, agua y hueso tienes. Revisa tu espalda, articulaciones, fuerza, elasticidad y flexibilidad, etc. para tener un inicio seguro.
2. Busca entrenador. Con base en los resultados anteriores y asesorado por un especialista establece los objetivos que quieres y puedes alcanzar (perder peso, disminuir masa grasa, aumentar músculo, controlar triglicéridos y/o colesterol, problemas de presión arterial, etc.) y el tiempo lógico para que lo logres con toda seguridad. Deberán considerar ejercicio aeróbico para beneficios cardiovasculares y ejercicio de fuerza. Deberán también establecer metas alcanzables a corto, mediano y largo plazo. Recuerda hacerlo con base en lo realizable y no en lo inalcanzable.
3. Planea tu nueva vida. Tendrás que reorganizar tu tiempo y tus prioridades. Ahora el ejercicio será tan importante como el trabajo y la familia asà que tendrás que buscarte el tiempo para hacerlo. Esta etapa también incluye asegurarte de tener todo lo necesario para realizar el deporte que hayas elegido. Un buen par de tenis (que no a fuerza significa que sean los más caros o de moda), ropa cómoda que ayude a que seque el sudor, en fin, lo que haga falta para que entrenes cómodo y no te lastimes. Recuerda que unos tenis que no son adecuados a la larga provocan lesiones en articulaciones (tobillo, rodillas, cadera, espalda, etc). Si decides hacer ejercicio en tu casa o en un parque cercano a lo mejor vas a necesitar un tapete de yoga o unas cobijas para poner en el pasto, unas pesas o ligas, en fin, ve haciéndote de todo lo que te ayude a realizar mejor tu práctica deportiva.
4. Comienza hoy mismo, no esperes al lunes, al próximo mes ni nada parecido. Lo que sà es que inicia poco a poco. Recuerda que el orden para entrenar, siempre, es: calentar, estirar, entrenar, enfriar, estirar. No te saltes ninguna de las etapas ya que de eso dependerá que no te lesiones. Dependiendo de los objetivos que tengas el tipo de ejercicios que tendrás que hacer. Lo que sà es que el calentamiento/enfriamiento es de mÃnimo 10 minutos cada uno y los estiramientos de unos 5 minutos en cada momento. A esto le sumas el ejercicio que tengas que hacer (cardiovascular, fuerza, funcional o lo que hayas elegido).
5. MÃdete. Mide tu frecuencia cardiaca cuando haces ejercicio, recuerda que con ello monitoreas el nivel de esfuerzo para tu corazón. Mide tu circunferencia de cintura y cadera (no tu peso, ese pudo haber subido por que ganaste masa muscular), con ello verás si estás perdiendo grasa. Mide tu evolución, compara cómo estabas al iniciar y cómo estás ahora. Mide lo que comes, recuerda que entrenar no quiere decir que puedes comer todo lo que sea, de hecho, es cuando más te debes cuidar para ver resultados (en composición corporal y rendimiento). Mide tu presión arterial y asegúrate que no suba demasiado durante el ejercicio. Después de unos meses vuelve a sacarte sangre y revisa cómo están tus niveles de colesterol, triglicéridos, glucosa, ácido úrico y cualquier valor que haya estado fuera de rango. Mide tu emoción y motivación y asegúrate de encontrar nuevas metas y razones para seguir haciendo ejercicio. Mide todo lo que se te ocurra para que después puedas comparar y sentirse orgulloso de todo lo que has ganado y avanzado.
En fin, lo hagas como lo hagas o con quien lo hagas, actÃvate ya. Mantente en forma, sano y activo. Recuerda que la salud fÃsica y mental depende de lo que hagamos cada uno de nosotros para estar bien. La clave es, como ya se ha dicho, la constancia en la dieta que llevas, el ejercicio que hace y el descanso que te das.