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Concédete el placer de ser feliz
13-enero-2012
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"No es vergonzoso preferir la felicidad”
Albert Camus



En esta ocasión trato el quinto y último tema en la serie de artículos Antes de Morir: la aflicción por no permitirse tener más momentos de felicidad.


Un proceso terapéutico involucra darle nueva forma a nuestros pensamientos y sentimientos, destruir para volver a construir algo nuevo, modelar nuestra conducta. Para muchos es como morir a un tipo de vida y renacer a una existencia más plena, serena o satisfactoria. Después de haber avanzado en su proceso, y de ver las cosas con mayor claridad, mis pacientes se dan cuenta de que podrían haber hecho estos cambios mucho antes y haber disfrutado más de sus vidas. Piensan: “¿porqué no hice esto en otro momento? o ¡cómo desperdicié mi tiempo; si tan sólo hubiera sabido que se puede vivir sin preocupaciones! Creo que esto es parecido a lo que algunas personas en la última etapa de sus vidas podrían pensar cuando miran hacia atrás y descubren que pudieron haber tenido más momentos de felicidad, si tan sólo se lo hubieran permitido.

Hay quienes se recriminan por haber “desperdiciado” su tiempo, por no haberse dado cuenta de cómo estaban actuando, de manera equivocada, de acuerdo con ellos. Surge la culpa. Son duros con ellos mismos, le permiten a ese tirano interior que todos tenemos dentro que los atormente y les exija perfección. Al hacerlo, pierden de vista que la manera en que actuaron tuvo una función en su vida, sólo hay que encontrar cuál es esa función para darle significado a sus acciones pasadas.

Con facilidad olvidamos que resolvemos nuestros conflictos al ritmo adecuado de nuestro crecimiento personal. En cada momento de nuestras vidas actuamos de la mejor manera en que sabemos hacerlo. Procedemos como pensamos que es lo mejor, en ese momento. Quizás ahora haríamos las cosas de forma contraria, pero ya no somos las mismas personas, nuestras circunstancias han cambiado, hemos aprendido cosas nuevas, hemos crecido, pensamos y sentimos distinto.

Si nos hemos hecho daño o dañado a alguien más, siempre tendremos una oportunidad. Podemos resarcir el daño. En ocasiones no es posible hacerlo con la persona a quien perjudicamos, pero sí podemos compensarlo con alguien más. Hay quienes, después de haber causado dolor a su propia familia, por ejemplo a través de su alcoholismo, colaboran en programas de ayuda para familiares de alcohólicos. También es posible resarcir el daño por medio de la propia rehabilitación y entrega al desarrollo personal. Reivindicarnos, perdonarnos, favorece la felicidad.

Y es que para disfrutar de la vida y ser feliz, hay que permitírselo. La felicidad es una elección. Tenemos la libertad de enfocarnos en lo que podemos hacer para enmendar el dolor que hemos ocasionado, o bien, regodearnos en la culpa y el remordimiento, sin hacer nada más. Podemos encauzar nuestro pensamiento y atención a lo positivo, como hacer el trabajo que amamos, apreciar nuestra salud, en lugar de quedarnos en la queja, la autorecriminación y el sufrimiento. En ocasiones, es sólo una cuestión de cambio de perspectiva.

“Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias”
John Locke


Podemos comenzar por practicar el agradecimiento, por considerar cada día como un regalo que nos da la vida. Es una cuestión de formarse el hábito. Podemos hacerlo por medio de un diario en el que anotemos las cosas por las que nos sentimos agradecidos al final del día. También podríamos de vez en cuando, durante el día, pensar en algo que agradecer. Sé que a veces puede ser difícil hacer esto, sobre todo en momentos de malestar emocional, pero el esfuerzo vale la pena por la recompensa que obtenemos. El agradecimiento constante, si se hace con honestidad, tiene un efecto calmante y nos da una sensación de satisfacción duradera. El agradecimiento contribuye a eliminar la idea que mucha gente tiene de “no merecer”. Sentirse agradecido funciona porque es difícil agradecer algo sinceramente, sentirlo, y al mismo tiempo pensar que no se le merece.

La felicidad no es un golpe de suerte. Es el resultado de una mayor conciencia y atención a lo que elegimos a diario, a cada momento. Siempre tendremos opciones para elegir y de esta manera, como lo menciona Viktor Frankl, creador de la logoterapia, procurarnos un motivo para ser felices. En ocasiones nos robamos a nosotros mismos la oportunidad de tener más momentos felices. “Si tuviera la oportunidad de cambiar algo en mi vida, me permitiría ser feliz con mayor frecuencia”, dice una mujer antes de morir. A veces estamos tan concentrados en el resultado de lo que queremos obtener, la felicidad, que nos olvidamos de disfrutar el camino, el proceso.

“Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la gran felicidad”
Pearl S. Buck


No hay excusas. Quizás pienses que la vida te debe algo, que no te ha dado la oportunidad de ser feliz. Pero no es así. En realidad, estás en deuda contigo mismo, nadie te ha robado tu felicidad. Tú tienes la responsabilidad, posibilidad y capacidad de hacer de esta vida lo más agradable posible. No importa tanto lo que te ha dado la vida, sino lo que haces con eso que te ha dado. Nuevamente te digo que la felicidad es, en gran medida, una elección.

Perdonarte por tus acciones pasadas, reivindicarte, practicar el agradecimiento, procurarte motivos para ser feliz y concentrarte en el proceso, más que en el resultado, todas estas acciones pueden no ser el gran secreto — si es que eso existe— pero sí contribuyen en gran medida a tu felicidad.


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Como siempre un gran post... Felicidades y gracias por compartir tus conocimientos...

 Enviado por MonicaGM - 13-enero-2012 a las 18:46 Enviar mail al autor

 

hola victor como siempre tan oportuno en tus articulos, en realidad aveces pensamos que la felicidad no la merecemos y sabotamos la vida y perjudicamos a otra personas que nos quieren, pero que dificil es decidir si ambas cosas te gustan de la misma manera cualquiera de las dos que se eliga se sufrira y no sere totalmente feliz esa parte me angustaria. que hay que hacer cuando se encuentra en esta situacion........

 Enviado por ALE - 13-enero-2012 a las 10:00 Enviar mail al autor

 
 
Acerca del autor
 
Víctor Jiménez

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Este espacio es para facilitarte la comprensión, desde otra perspectiva, de tus problemas e inquietudes y para que alcances el bienestar para ti y en tus relaciones.

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Soy Psicólogo del área clínica por la UNAM, con Maestría en Psicoterapia Gestalt por la Universidad Gestalt de América. Tengo una especialidad en Tanatologí­a y formación en Psicoterapia Cognitivo Conductual.

Desde hace ocho años ejerzo como terapeuta, paso una buena parte del dí­a en consulta privada, hablando con las personas acerca de las cuestiones que más les inquietan en sus vidas y conduzco talleres de desarrollo personal.

He participado como especialista en diversos programas de radio y ahora te invito a ser parte de este espacio en la blogósfera: bienvenida, bienvenido.

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