Suscríbase por internet o llame al 5237-0800

 
 
Condena condenable: Caso Contralínea
27-enero-2011
Ir a la portada del BlogComentarios: 2 Lecturas: 25494 Ir a los comentarios

No conforme con la falta de repuesta efectiva por parte del gobierno mexicano para detener la violencia contra quienes ejercen el periodismo, este año iniciamos con una nueva forma de quebrantar el flujo de información. Se trata de la sentencia judicial en contra de la Revista Contralínea, su editor y 3 periodistas.

El 3 de enero pasado, la Jueza 54 de lo Civil del Distrito Federal, Jassmín Alonso Tolamatl , falló en contra de la revista y los periodistas por daño moral a favor de las empresas contratistas de PEMEX. La sentencia es resultado de una serie de demandas –consideradas por la CNDH por acoso judicial- que argumentan un uso abusivo del derecho a la libertad de expresión a raíz de la publicación de información que revela posibles actos de corrupción en la adjudicación de contratos. Esta sentencia establece uno de los estándares más peligrosos en contra del derecho a la libertad de expresión y debe ser revocada.

Si bien el derecho a la libertad de expresión no es absoluto y acepta ciertas restricciones de manera excepcional, como lo es el caso de la protección a la reputación, el derecho a la libertad de expresión no puede estar sujeto a censura previa sino a responsabilidades ulteriores.

La sentencia emitida por la jueza presenta dos grandes fallas que merman el libre flujo de información: la primera de técnica argumentativa; y la segunda en clara violación de los estándares del derecho a la libertad de expresión.

La jueza no desarrolla las razones que la llevaron a condenar a Contralínea. Cae en el absurdo de calificar de ilícitas las publicaciones sin acreditar la afectación a los demandantes ni la relación entre el ataque sufrido y el daño efectuado. La jueza basa su sentencia en la publicación de palabras insultantes sin abundar qué se entiende por “insultante” y en qué contexto.

Extralimitándose en sus facultades de resolver sobre hechos pasados y concretos, la jueza ordena “cesar de forma permanente el abuso indebido y exceso al derecho a la información y libertad de expresión…”. La jueza estableció la prohibición a Contralínea y los periodistas demandados de cualquier difusión de información futura que pudiera ser considerada insultante (bajo criterios inciertos) en contra de las compañías demandantes. La sentencia es tanto como el establecimiento de mecanismos de verificación de los contenidos a la vez que juzga sobre hechos futuros. Restringir el contenido de lo que puede ser publicado es contrario al derecho a la libertad de expresión y tiene un nombre: censura previa.

La jueza no sólo ordena la censura previa sino que no hace un análisis adecuado de las excepciones para condenar por daño moral:

- Exige se corrobore la veracidad de información por parte de quienes ejercen el periodismo. Más aún, precisamente el análisis de la veracidad de información está en proceso de resolverse por otras vías. Exigir la veracidad de la información podría generar la autocensura entre periodistas ante el temor de no poder probar como verídicas sus aseveraciones de acuerdo al rigor probatorio de un juicio, y

- No considera el tema de licitaciones sobre petroquímica como información de interés público. Sin mayor abundamiento, la juez determina que esta materia no es información de interés público ya que requiere de una “terminología especial y conocimientos técnicos que el público en general e inclusive las suscrita –refiriéndose la jueza a si misma- desconoce”.

Es así que este tipo de condenas contra la libertad de expresión evita la difusión de información que permite la generación de opinión pública y particularmente en este caso, la rendición de cuentas, siendo que el castigo impuesto a Contralínea con motivo de una publicación tiene el efecto inhibidor sobre futuras investigaciones de posibles actos de corrupción.

Privar a individuos del derecho a practicar el periodismo, incluso como parte de una sanción criminal, no es una restricción justificable para la libertad de expresión.

Texto escrito por Cyntia Cárdenas Consultora Legal de ARTICLE 19
Participa envía tus comentariosIr a la portada del Blog
INSTRUCCIONES: Selecciona el texto deseado y dá click en el botón correspondiente para formatearlo. Para visualizar tu comentario click Aqui
Imagen: * Nombre: * e-mail:

* Campos obligatorios para llenar

Acepto las políticas de privacidad
 


 

¿Dónde están los "intelectuales" que han presentado amparo contra la reforma electoral, arguyendo estar preocupasísimos por la libertad de expresión?

No defienden más que los intereses de las televisoras.

La libertad de expresión y el derecho a la información es lo último que les importa.


 Enviado por Lennon - 27-enero-2011 a las 14:38 Enviar mail al autor

 

Una prueba más de que en este País existe mucha opacidad, y sobretodo en procesos de compras de gobierno, creo que ya va siendo hora de promover y hacer cambios de fondo, más allá de lo que dictan las leyes de transparencia y acceso a la información, ley de adquisiciones, etc., de tal forma que no nos sigan viendo la cara. Encima de que pagamos sus sueldos y todos sus beneficios que la gran mayoría de nosotros no tenemos, nos siguen jodiendo.

 Enviado por Hector - 27-enero-2011 a las 11:31 Enviar mail al autor

 
 
Acerca del autor
 
Darío Ramírez y Ricardo González

La libertad de expresión no es un lujo, es un derecho humano. La libertad de opinar y expresarnos es fundamental para cualquier sociedad, para toda democracia. La comunicación en las sociedades modernas es cada vez más compleja, rápida y potencialmente horizontal. La información, las ideas y expresiones son esenciales para el desarrollo social y económico. En el momento en el que un conjunto de ideas sean declaradas como inmunes a la crítica, la sátira, el desprecio o inclusive el escarnio, la libertad de pensamiento resulta imposible. Cuidar que éstas circulen libremente y no sean censuradas es parte fundamental del trabajo de ARTICLE 19.

ARTICLE 19 cree firmemente que el pleno goce de este derecho por todas las personas es la herramienta más poderosa para el avance de otras libertades individuales, prevenir la represión, el conflicto, la guerra y en última instancia el genocidio. Impulsamos la protección y salvaguarda del pluralismo, independencia y diversidad de opiniones; así como la discusión abierta y libre, como mecanismo para erradicar la discriminación en todas sus formas.

En México la censura ha tomado la forma más extrema, el asesinato a periodistas y comunicadores con el fin de silenciar investigaciones periodísticas de interés público. La violencia es un método común de censura.

Sobre los autores: Darío Ramírez, director de la Oficina de ARTICLE 19 para México y Centroamérica. Ricardo González, oficial del Programa de Libertad de Expresión y Protección para México y Centroamérica.

www.articulo19.org www.article19.org

Twitter: A19media
Facebook: Article Xix
 
Escribele  haz click!
 

Entradas anteriores
 
La Secretaría de la Función Pública: Juez y Parte
 
¿Castigo o promoción de la opacidad?
 
Kevin Boyle: Toda una vida combatiendo la censura
 
Más allá de las estadísticas
 
A Marisela Escobedo, la defensora
 
5 cosas que sabemos sobre México gracias al #Cablegate
 
De militares, policías y periodistas
 
Lucy, ¿corresponsal de guerra?
 
Informar con Miedo
 
¿Justicia para Armando?
 

Calendario de búsqueda