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Farewell Bolívar Echeverría
01-junio-2010
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Bolívar Echeverría
Hoy domingo, Raquel despidió a su esposo Bolívar Echeverría. Hoy, los hijos de Raquel y Bolívar, y el hijo mayor de Bolívar, despidieron a su padre. En una ceremonia muy triste y muy bella, de una ambivalencia implacable. ¿Se puede nombrar tantísimo dolor? Quizá se pueda, como en murmullos. ¿Se puede nombrar tantísimo amor? Quisiera intentarlo. En el espacio funerario: el ritual del desprendimiento imposible. Atónitos. Todos. Fue tan súbito. El viernes Bolívar se quedó dormido. ¿En qué soñaría en esos segundos? Atravesó el umbral. ¿Hacia dónde? Un niño –en los años cuarenta- corre las calles de una ciudad pequeña en Ecuador. Una ciudad llamada Riobamba. En la cordillera de los Andes. Dicen que la rodean volcanes de nombres igualmente mágicos: Carihuayrazo, Tungurahua.

Algo habrán tenido que ver los volcanes con la personalidad de Bolívar. Con su fuerza creativa y sus cabellos alborotados. Con su presencia casi intimidante. Con su manera de amar a esa mujer brillante y dulce, a la que conoció hace más de dos décadas.

Habrá susurrado “Tungurahua” al oído de Raquel. A sus horas. Segurito que también le susurraba “Plusvalía”, “Proletariado", "justicia social" y “Carlos Marx”. Y Raquel, la muchacha judía apasionada de la literatura, (y pareciera que de los volcanes) se fugó del “deber ser” de sus orígenes, y se enamoró –fulminada- de un filósofo ecuatoriano. Izquierdista y goy. ¿Además goy?” “Ajá. Además”.

“Es una pérdida irreparable…Nos conocimos en 1965 en la Universidad Libre de Berlín y estoy muy orgulloso de que Bolívar haya terminado en México su carrera y su vida. Aquí conoció a su mujer (la investigadora Raquel Serur), con quien tuvo dos hijos y fue, cabe decirlo, muy feliz,” palabras de José María Pérez Gay (Tomado del texto de Merry MacMasters, periódico La Jornada)

Qué homenaje para Bolívar, los ojos –esta tarde- tan conmovedoramente desmesurados de su amigo José María. Su mirada largamente concentrada en Raquel. Y en cada uno de sus hijos. Su mirada cargada de una empatía dolorosa y profundísima. Sus pupilas asombradas. ¿Memoriosas tal vez? Repletitas de preguntas. Eso me pareció. Una mirada cargada de esas preguntas que una/o le lanza a la vida. Cuando golpea donde más duele. Me partió el dolor de Raquel. Me partió mirar esa mirada del amigo de toda una vida, que abrazaba a distancia –como si lo comprendiera como casi nadie- el sufrimiento de Raquel. La ausencia.

Los amigos y alumnos de Bolívar cantaron La Internacional. Se escuchó la porra de “Goya”, (sí...Cachún Cachún rá rá) de la Universidad Nacional Autónoma de México, de la cual Bolívar es profesor emérito, y en la cual Raquel es profesora de letras inglesas. Lo acompañaron aplausos interminables. El ritmo sostenido de los aplausos Y flores blancas. Es de noche y se anuncia una tormenta. La deseo. Una tormenta que arrope a Raquel. Que reviente el cielo. Que le permita descansar un poco.

El ritmo vital del aplauso. Como el sonido de tambores en el principio de los tiempos. Dicen que las personas cuando mueren ya no escuchan. ¿Cómo saberlo? Bolívar no era un hombre religioso. Pero ¿Acaso será un asunto religioso preguntarse cuántas vidas suceden a estas vidas? ¿Cuántas lunas están habitadas? ¿Cuántas tormentas nos hablan con las voces de amores ya intangibles? ¿Y cómo se quedan las frases, las emociones, el tiempo compartido? “¿A dónde van los que se van?…y si se van… ¿por qué nos llevan si se van?”. La canción de Lili Felipe. Tan imprescindible.

Bolívar se doctoró en filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Magister Artium en Filosofía por la Freie Universität, (Universidad libre) de Berlín. Llegó a México en 1970. Premio “Universidad Nacional 1997” en Ciencias Sociales. Diploma “Al mérito Universitario”, en 1998. Reconocimiento “Catedrático UNAM”, Nivel 1, 1998. Investigador Nacional SNI, nivel III, desde 2002. Premio Nacional “Pío Jaramillo Alvarado”. FLACSO, 2003. Coordinador del Programa Universitario “Seminario sobre La Modernidad: Versiones y Dimensiones", Universidad Nacional Autónoma de México, a partir del 1 de abril de 2005. Premio "Libertador Simón Bolívar 2007", “Al pensamiento crítico”.

Conocí a Bolívar –sobre todo- por las palabras de Raquel. En los aquelarres de los martes y los viernes. Un mujererío ligeramente desatado. Ligeramente. Sus palabras siempre amorosas y admiradas. Esporádicamente sorprendidas por las dificultades de relación de su esposo con la vida práctica. “Él es así”, y contaba aventuras cotidianas, con un sentido del humor que nos hacía reír a carcajadas. Tengo la imagen de Bolívar leyendo, trabajando, distraído en sus temas y desperdigando los papeles del seguro, la escritura de la casa, el recibo del agua. Desperdigando los papeles que lo alejaban con su ruda cotidianidad de los mundos que imaginaba y/o analizaba.

Tengo la imagen de Raquel –creadora de mundos a su vez- buscando cada papel. Generando sus propios espacios,una profesora de literatura a la que sus alumnos califican con frecuencia de “Inolvidable”, mientras encontraba en algún lugar imposible el recibo del agua. Mientras se acordaba sin falta, que en la cotidianidad, entre lectura y lectura, entre escritura y escritura, es bueno llenar la alacena y tender las toallas. Y esa era una de sus tantas maneras de amarlo: ordenar el mundo de la realidad real, para que cada quien en la familia, pudiera crear lo que deseara.

Una noche hace años, Raquel me invitó a conocer su casa. Había una cantidad pasmosa de libros. Cuando digo pasmosa, quiero decir que la biblioteca y el anhelo de aprehender, te picaban los ojos desde cada rinconcito de la casa: “Con permiso Marx. Con permiso Virginia Woolf. Con permiso Weber. Con permiso la entera literatura inglesa de varios siglos”. Llegaron sus hijos, dos pre-adolescentes hermosos. Recién terminaban de construir un estudio, porque los chamacos y sus amigos se desbordaban (así como pasa) hasta por las ventanas de la casa.

También reinaba un gato peludo. Es probable que hubiera un segundo gato empoderado. No estoy tan segura. Tengo la vaga memoria de que salimos a buscarlo. Algo salimos a buscar esa noche. Quizá Raquel a su gato. Quizá yo a ese misterioso/entrañable secreto de un hombre y una mujer decididos a acompañarse. Lealmente. Contra viento y marea. Unidos también por el incontenible impulso del viento y la marea. Para toda la vida. Vicisitudes de la vida, medianías, bellezas de la vida. Entonces pensé: “qué hogar tan bonito han construido juntos”.

La casa de Raquel y Bolívar tiene unas escaleras de madera. Como diría Cortázar: Las escaleras a veces suben, y a veces bajan. Y a veces se suben y se bajan, solo cada uno. A veces se suben y se bajan acompañándose. Pero en el fondo de toda subida o bajada –intercambiablemente benéficas u oscuras según los momentos de la vida- lo que crea la calidad de las escaleras y de sus contenidos, es la estructura que las sostiene. La lealtad elegida. La inquebrantable voluntad de amarse. Con el corazón en la mano, con la verdad en la mano. Con la humildad en la mano. Cotidianamente. Pegaditos como el sobre y la estampilla, Raquel y Bolívar. Medias naranjas (creadas de naranjas enteras) Ying y Yang post feminismo. Ying y Yang entrañablemente construido. Más los dos niños (ahora ya hombres) que les cuento. Tantos “ismos” después. Ah. Más los bien amados gatos peludos.

Memorias de una relación privilegiada. Quisiera tanto que llueva. Sí, una tormenta en la que estallen los cielos y que sea para Raquel como un arrullo. Raquel y Bolívar. Pegaditos como los compañeros en los sueños más leales. Con todas las complejidades que implican la pareja y la familia. Pasión y resbalones. Encuentros y desencuentros. Si pudiera quitarle sus candados a las palabras escribiría: Hoy, una de las mujeres más enamoradas de su esposo que he conocido en mi vida, despidió a uno de los hombres más amados, que he conocido en mi vida. Un largo camino juntos. De solidaridad. De compañerismo. De pasiones compartidas. De afinidad emocional e intelectual.

Es una “despedida” inimaginable, durísima. Y sin embargo. La obra de Bolívar. Su familia. Sus amigos. Sus alumnos. ¡Goya! Los brazos protectores de los hijos de Bolívar y Raquel, rodeaban con una ternura infinita, los hombros dolidos de su madre. En silencio. Raquel, (quien ha sabido cobijar alrededor suyo, tan solidaria y generosamente), despedía a su compañero cobijada por sus hijos. Por los hijos del hombre de su vida. Una imagen absoluta. Así. De desgarramiento y de amor. Absoluta.

La botella se fue al mar. Nos escuchamos.

IN MEMORIAN

Homenaje a Bolívar Echeverría. Martes 8 a las 18:30 horas. Editorial siglo XXI. Ciudad de México.

Blog de Bolívar: http://www.bolivare.unam.mx/

Revista Letras Libres, en: “La jaula abierta”, blog de Roger Bartra: análisis de la obra y las aportaciones de Bolívar Echeverría: “El día 5 de junio de 2010 murió uno de los más creativos e imaginativos filósofos latinoamericanos: Bolívar Echeverría… Fue uno de los pensadores que con mayor agudeza practicó una disección de la modernidad…”

Vagón biblioteca: “El discurso crítico de Marx”, “Definición de la cultura”, “Las ilusiones de la modernidad”, “Valor de uso y utopía”, “La modernidad de lo barroco”,” La mirada del Ángel” (Sobre el concepto de historia de Walter Benjamin), “Vuelta del siglo”, "De la Academia a la Bohemia",Bolívar Echeverría.

KADDISH



Imágenes de Riobamba en Ecuador...la ciudad de Bolívar....y una canción que habla de amor eterno..."al vaivén de nuestra hamaca"....

HOMENAJE A BOLÍVAR EN LA EDITORIAL SIGLO XXI

FRAGMENTOS DEL TEXTO DE DIANA FUENTES DE LA FUENTE ALUMNA DE BOLÍVAR...

Me gustó muchísimo. Sólo puedo decir: bríndemos con palabras, por esa generación de universitarios (y por todos los seres humanos de todas las generaciones) que no creeen, que nunca podrán creer que las personas somos mercancías, objetos intercambiables, sujetos construidos para el consumo...para el consumo de cosas y de personas...utilitarios...devorándonos los unos a los otros...huídos de la ternura y de la confianza...huídos de la solidaridad y del amor. Huídos de nosotros mismos ¿En aras de qué? del vacío. De la impotencia. Del utilitarismo. De ese (perdonen la palabra) jodido desamor que se siente tan omnipotentemente convencido de ganarnos la batalla.

PALABRAS DE DIANA

"Así conocí al profesor, como tantos otros, en la búsqueda de algún resquicio, de una grieta, de un espacio por el que se filtrara de entre la marea del nihilismo. el arrepentimiento y la indiferencia académica, aquella anhelada posibilidad de reivindicar que otro mundo es posible. Los que asistíamos a las clases de Bolívar, éramos de esos que se negaban a creer que la sórdida realidad actual fuese aceptada y festejada como el mejor de los mundos posibles.

Con Bolívar uno no descubría a Marx, con Bolivar se descubría que al pensar como Marx lo que se encontraba es que debajo del fetiche de la mercancía y de su configuración, sobreviven las formas auténticas de las relaciones entre los individuos y los pueblos, que la fantasmagoría de lo que se nos presenta como lo 'objetivamente real', muestra la irracionalidad sobre la que está construída la supuesta cumbre de la civilización.

A través de la prístina mirada del profesor, era posible entrever que el método de Marx, se distinguía radicalmente del resto del pensamiento moderno por abrir las puertas de una forma de acercamiento al mundo que no implicara la destrucción de la otredad.

Bajo su guía se evidenciaba que la devastación del mundo actual no sólo no es una condición irreversible, sino que no es intrínseca al desarrollo de la socialidad y por tanto es objeto de subversión....'De la academia, a la bohemia' y más allá...Hasta siempre querido profesor."

Carlos Echeverría Serur habló de su padre. Un viaje juntos a Ecuador. Su padre le explicaba que él era un hombre de las montañas. Carlos dijo: "yo también, soy un hombre de las montañas".

REQUIEM.MARIA CALLAS.





LOVE SONG...OFRA HAZA...

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..., los escritores mexicanos hemos aprendido, lente y penosamente, una leccin que es universal: el arte y la literatura slo pueden ser libres en sociedades libres. De ah que la defensa de la libertad de los escritores y los artistas sea indistinguible de la defensa de la libertad de todos los ciudadanos. OCTAVIO PAZ ( SOMBRA DE OBRAS . pagina 112. Seix Barral. Bliblioteca Breve

 Enviado por EUCLIDES - 11-junio-2010 a las 01:11 Enviar mail al autor

 

..., los escritores mexicanos hemos aprendido, lente y penosamente, una leccin que es universal: el arte y la literatura slo pueden ser libres en sociedades libres. De ah que la defensa de la libertad de los escritores y los artistas sea indistinguible de la defensa de la libertad de todos los ciudadanos. OCTAVIO PAZ ( SOMBRA DE OBRAS . pagina 112.

 Enviado por EUCLIDES - 11-junio-2010 a las 01:09 Enviar mail al autor

 

Muere gente valiosa: intelectuales, artistas, jvenes estudiantes, nios inocentes. Mxico muere da a da en esta guerra que nadie pidi, que nadie busc. Necesitamos la mente y la pluma de gente inteligente, como Bolvar Echeverra, para que nos ayude a salir de este profundo agujero negro en el que estamos. Necesitamos, y mucho, la mente y la pluma de gente inteligente y sensible como Mara Teresa, que nos invita cada semana a la reflexin desde los laberintos complicados de la subjetividad humana. Estamos como pas viviendo un momento muy dificil. Y mucho me temo que no hemos tocado fondo.

 Enviado por Agujero Negro - 10-junio-2010 a las 22:48 Enviar mail al autor

 

No conozco la obra de Bolvar Echeverra. Pero entiendo la trascencia de su Obra y pensamiento. Que bonito lo que has escrito, Marytere, es muy bello en verdad. Te mando un saludo al igual que a los compaeros de viaje. Saludos en silencio.

 Enviado por KBK69 - 09-junio-2010 a las 12:32 Enviar mail al autor

 

No conozco a Raquel y sinembargo siento su dolor, vivido en carne propia.despedir al amor de tu vida, es quiz lo peor que le puede pasar a una mujer enamorada,un hasta luego con mil incognitas de si llegar, no lo s,Bolivar ya se fue y para siempre. Amigas de Raquel, ella las necesita,lo s, se los sostengo, un abrazo largo acompaado de un silencio, no hay palabras, el silencio y el abrazo curan ms, esperiencia propia, no la dejen sola, las necesita. Raquel, te acompao literalmente en tu dolor, profundo y que ahoga el alma.

 Enviado por LORE - 08-junio-2010 a las 17:02 Enviar mail al autor

 

Quisiera poder tener palabras que consuelen. Que me consuelen, Del dolor de mi amiga, del mo propio. Saber que hay algo, un ms all de lo vivido, de lo soado, de lo compartido. Quisiera poder detener el dolor. Pero no tengo la sabidura de Mara Teresa, ni la fortaleza de Raquel. Tengo slo el recuerdo de un maestro de muchas alumnas, de muchos alumnos que nunca nos atrevimos a decirle gracias a Bolivar, por tantas luces, por tantas preguntas que surgan en nuestra mente despus de escuchar sus brillantes palabras, sus descubrimientos. Por hacernos amar la historia, por hacernos entender el privilegio de la modernidad, tan oscura. Me siento un poco ms frgil, un mucho ms triste, con el desconcierto de la pregunta intil por qu l, por qu ahora? Nos queda el recuerdo, muy grato, de un hombre que ha vivido muy bien la vida que eligi. Gracias Teresa, Gracias Raquel.

 Enviado por clara - 08-junio-2010 a las 13:41 Enviar mail al autor

 

Un abrazo para la familia Echeverra Serur, principalmente a Raquel. Este fue un hermoso homenaje Ma. Teresa, saludos a t y a todos los compaeros de viaje

 Enviado por lunaria - 08-junio-2010 a las 11:20 Enviar mail al autor

 

Los amigos y alumnos de Bolvar cantaron La Internacional......y se me agolpa el llanto en la garganta, cuanta lucha sin respuesta querida Mayte y parece que nada cambia.......mas tarde cunado se me pase.....

 Enviado por Ana Ma. - 08-junio-2010 a las 07:14 Enviar mail al autor

 

Mara Teresa:
Conoc al Dr. Bolvar Echeverra en la UNAM porque era, hacia principios de los 80, ajonjol de todos los moles acadmicos y polticos de C.U.
Nunca tom clases con l, pero lo vi debatir y debatir en diversas y mltiples ocasiones, siempre apasionado, siempre brillante.
Era la poca en que Europa revisaba el paradigma marxista con propsitos lapidarios, pero en Mxico se estudiaba con la vehemencia de quien sabe que ah, en ese aglutinado conceptual, en esa visin inacabada del mundo, estn todas las respuestas posibles, incluso para las preguntas que todava no se hacen.
Y era, por eso mismo, un momento feliz presenciar la brillantez y la precisin. Como lo fue tambin en el caso de Snchez Vzquez o Gonzlez Casanova.
Tendra que haberle tocado otra mujer y no sa que describes amorosamente?
El destino lo construyes... a veces.
Descanse en paz.

 Enviado por Lennon - 08-junio-2010 a las 03:27 Enviar mail al autor

 

Compaeras/os: se perdieron algunos comentarios...no s cmo...espero que maana reaparezcan.

 Enviado por María Teresa Priego - 08-junio-2010 a las 23:50 Enviar mail al autor

 

Por esas escaleras mencionadas, sube su alma a la luz y baja su ausencia a la tierra...



 Enviado por A Contraluz - 08-junio-2010 a las 23:36 Enviar mail al autor

 

Yo no he ledo a Bolvar. S que ha sido un hombre importante. Importante, en el mundo de las ideas, y de los afectos para la gente que lo conoci. Vivimos acompaados por la muerte. Y muchos, como los nios que han muerto en esta estpida guerra contra todos, no han sido importantes. Estamos de luto. Y quienes hoy llaman a construir un Mxico distinto (a travs de esa campaa que no s cmo la han llamado), son los mismos que han ocasionado (los ms) este desastre de pas que vivimos. Cmo convocan a lo que convocan? Tienen cara? Tienen con qu? Ufff!!! No tenemos madre.

 Enviado por Ya no entiendo - 08-junio-2010 a las 23:19 Enviar mail al autor

 

Cuando muere un erudito es como si se quemara una biblioteca. Bravo, Bolivar!

 Enviado por Jacob Jiménez Lechuga - 08-junio-2010 a las 22:54 Enviar mail al autor

 

..., los escritores mexicanos hemos aprendido, lente y penosamente, una leccin que es universal: el arte y la literatura slo pueden ser libres en sociedades libres. De ah que la defensa de la libertad de los escritores y los artistas sea indistinguible de la defensa de la libertad de todos los ciudadanos. OCTAVIO PAZ ( SOMBRA DE OBRAS . pagina 112. Seix Barral. Bliblioteca Breve

 Enviado por EUCLIDES - 11-junio-2010 a las 01:11 Enviar mail al autor

 

..., los escritores mexicanos hemos aprendido, lente y penosamente, una leccin que es universal: el arte y la literatura slo pueden ser libres en sociedades libres. De ah que la defensa de la libertad de los escritores y los artistas sea indistinguible de la defensa de la libertad de todos los ciudadanos. OCTAVIO PAZ ( SOMBRA DE OBRAS . pagina 112.

 Enviado por EUCLIDES - 11-junio-2010 a las 01:09 Enviar mail al autor

 

Muere gente valiosa: intelectuales, artistas, jvenes estudiantes, nios inocentes. Mxico muere da a da en esta guerra que nadie pidi, que nadie busc. Necesitamos la mente y la pluma de gente inteligente, como Bolvar Echeverra, para que nos ayude a salir de este profundo agujero negro en el que estamos. Necesitamos, y mucho, la mente y la pluma de gente inteligente y sensible como Mara Teresa, que nos invita cada semana a la reflexin desde los laberintos complicados de la subjetividad humana. Estamos como pas viviendo un momento muy dificil. Y mucho me temo que no hemos tocado fondo.

 Enviado por Agujero Negro - 10-junio-2010 a las 22:48 Enviar mail al autor

 

No conozco la obra de Bolvar Echeverra. Pero entiendo la trascencia de su Obra y pensamiento. Que bonito lo que has escrito, Marytere, es muy bello en verdad. Te mando un saludo al igual que a los compaeros de viaje. Saludos en silencio.

 Enviado por KBK69 - 09-junio-2010 a las 12:32 Enviar mail al autor

 

No conozco a Raquel y sinembargo siento su dolor, vivido en carne propia.despedir al amor de tu vida, es quiz lo peor que le puede pasar a una mujer enamorada,un hasta luego con mil incognitas de si llegar, no lo s,Bolivar ya se fue y para siempre. Amigas de Raquel, ella las necesita,lo s, se los sostengo, un abrazo largo acompaado de un silencio, no hay palabras, el silencio y el abrazo curan ms, esperiencia propia, no la dejen sola, las necesita. Raquel, te acompao literalmente en tu dolor, profundo y que ahoga el alma.

 Enviado por LORE - 08-junio-2010 a las 17:02 Enviar mail al autor

 

Quisiera poder tener palabras que consuelen. Que me consuelen, Del dolor de mi amiga, del mo propio. Saber que hay algo, un ms all de lo vivido, de lo soado, de lo compartido. Quisiera poder detener el dolor. Pero no tengo la sabidura de Mara Teresa, ni la fortaleza de Raquel. Tengo slo el recuerdo de un maestro de muchas alumnas, de muchos alumnos que nunca nos atrevimos a decirle gracias a Bolivar, por tantas luces, por tantas preguntas que surgan en nuestra mente despus de escuchar sus brillantes palabras, sus descubrimientos. Por hacernos amar la historia, por hacernos entender el privilegio de la modernidad, tan oscura. Me siento un poco ms frgil, un mucho ms triste, con el desconcierto de la pregunta intil por qu l, por qu ahora? Nos queda el recuerdo, muy grato, de un hombre que ha vivido muy bien la vida que eligi. Gracias Teresa, Gracias Raquel.

 Enviado por clara - 08-junio-2010 a las 13:41 Enviar mail al autor

 

Un abrazo para la familia Echeverra Serur, principalmente a Raquel. Este fue un hermoso homenaje Ma. Teresa, saludos a t y a todos los compaeros de viaje

 Enviado por lunaria - 08-junio-2010 a las 11:20 Enviar mail al autor

 

Los amigos y alumnos de Bolvar cantaron La Internacional......y se me agolpa el llanto en la garganta, cuanta lucha sin respuesta querida Mayte y parece que nada cambia.......mas tarde cunado se me pase.....

 Enviado por Ana Ma. - 08-junio-2010 a las 07:14 Enviar mail al autor

 

Mara Teresa:
Conoc al Dr. Bolvar Echeverra en la UNAM porque era, hacia principios de los 80, ajonjol de todos los moles acadmicos y polticos de C.U.
Nunca tom clases con l, pero lo vi debatir y debatir en diversas y mltiples ocasiones, siempre apasionado, siempre brillante.
Era la poca en que Europa revisaba el paradigma marxista con propsitos lapidarios, pero en Mxico se estudiaba con la vehemencia de quien sabe que ah, en ese aglutinado conceptual, en esa visin inacabada del mundo, estn todas las respuestas posibles, incluso para las preguntas que todava no se hacen.
Y era, por eso mismo, un momento feliz presenciar la brillantez y la precisin. Como lo fue tambin en el caso de Snchez Vzquez o Gonzlez Casanova.
Tendra que haberle tocado otra mujer y no sa que describes amorosamente?
El destino lo construyes... a veces.
Descanse en paz.

 Enviado por Lennon - 08-junio-2010 a las 03:27 Enviar mail al autor

 

Compaeras/os: se perdieron algunos comentarios...no s cmo...espero que maana reaparezcan.

 Enviado por María Teresa Priego - 08-junio-2010 a las 23:50 Enviar mail al autor

 

Por esas escaleras mencionadas, sube su alma a la luz y baja su ausencia a la tierra...



 Enviado por A Contraluz - 08-junio-2010 a las 23:36 Enviar mail al autor

 

Yo no he ledo a Bolvar. S que ha sido un hombre importante. Importante, en el mundo de las ideas, y de los afectos para la gente que lo conoci. Vivimos acompaados por la muerte. Y muchos, como los nios que han muerto en esta estpida guerra contra todos, no han sido importantes. Estamos de luto. Y quienes hoy llaman a construir un Mxico distinto (a travs de esa campaa que no s cmo la han llamado), son los mismos que han ocasionado (los ms) este desastre de pas que vivimos. Cmo convocan a lo que convocan? Tienen cara? Tienen con qu? Ufff!!! No tenemos madre.

 Enviado por Ya no entiendo - 08-junio-2010 a las 23:19 Enviar mail al autor

 

Cuando muere un erudito es como si se quemara una biblioteca. Bravo, Bolivar!

 Enviado por Jacob Jiménez Lechuga - 08-junio-2010 a las 22:54 Enviar mail al autor

 
 
Acerca del autor
 
María Teresa Priego

Tabasqueña. Feminista (tendencia retro) Estudió Letras en la Universidad de Monterrey. Diplomado en Historia del Arte en Roma. Maestría en Estudios de lo femenino en París VIII. Vivió en Suiza y en Estados Unidos.

Integrante del Comité Editorial de Debate Feminista. Fundadora del Instituto de Liderazgo para Mujeres Simone de Beauvoir. Traductora. Divanera compulsiva. Aprendiz de psicoanálisis. Fóbica del avión. Los elevadores y la vida social intensa. Es muy feliz en las bañeras, los mares, los ríos, las lagunas y la lluvia. La existencia de Plutón, es su más rotunda certeza científica.

Autora del libro de cuentos “Tiempos oscuros”. Cuentos en antologías de Cal y Arena. Planeta y en Debate Feminista.

Ha colaborado en distintos periódicos y revistas, desde hace cuatro años es articulista en la sección de Opinión de EL UNIVERSAL.


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