¿Recuerdan las visitas a las fábricas de galletas, dulces y chocolates que hacían en la primaria? Porque supongo que todos pasamos por eso y en realidad era divertido, especialmente cuando al final te daban tu buena dotación de productos. Bueno pues esto es aún mejor porque no es una fábrica cualquiera, es la fábrica de dulces más genial de todo el mundo, es la fábrica de Willy Wonka.
Aprovecha, tú eres uno de los afortunados ganadores del boleto dorado
No cualquiera tiene la oportunidad de entrar a la fábrica de chocolates de Willy Wonka y justo ahora todos nosotros podemos hacerlo sin necesidad de comprar miles de barras de chocolate. Pero ¿porqué queremos entrar? Simple, porque es un lugar mágico que aquellos de corazón puro disfrutamos al máximo (sí, aunque parezca ególatra me incluyo en este grupo). Un lugar que no deja de sorprendernos con inventos fuera de toda lógica, con procedimientos inimaginables, con olores de la infancia y con parodias musicales.
Charlie y la fábrica de chocolates es una cinta para niños y para los fans de Burton, aunque comienzo a creer que ya se repite en exceso pues hay varias escenas que recuerdan perfectamente a El joven manos de tijera.
Los niños ríen a carcajadas, bailan y se divierten al grado en que la película merece un aplauso al final, o por lo menos cuando yo la vi así fue. Los adultos nos transformamos en niños aunque con cierto recelo comenzamos a dudar de las intenciones del excéntrico Wonka. Al final... recordamos que la familia es lo más importante (como dijera Don Corleone).
¿Quién es Willy Wonka?
Edward Scissorhands, Michael Jackson y Johnny Depp mezclados con un poco de chocolate proveniente de las cascadas donde comienza la magia. Lo que yo me pregunto es ¿porqué cuando Depp actúa en una cinta infantil parece gay?
En fin que mi recomendación es que, si pueden, la vean subtitulada porque la voz de Wonka en español es verdaderamente terrible y las canciones seguramente son mil veces mejor en la voz de Danny Elfman ¿alguien imagina una cinta de Burton sin su compañero musical?
(Vanesa G. Toca)