¿Cuáles son las películas que nos mantendrán hablando sobre cine en este año nuevo? No podremos escapar de las ya clásicas adaptaciones de cómics ni de las secuelas de éxitos de antaño; pero de entre todo ello también habrá historias nuevas que tendrán como reto capturar nuestra imaginación (y hacernos olvidar la crisis). ¡Bienvenidos a la lista de las películas más esperadas para este 2009!
15.- Star Trek (Dir. J.J. Abrahms)
De una vez cabe aclararlo, en este espacio no somos trekies, aquí se siguen las enseñanzas de la fuerza y Yoda es nuestro maestro. Sin embargo hemos visto los avances y suena al menos interesante. J.J. Abrahms, el hombre que inventó la exitosa serie LOST, es también el hombre que en el pasado 2008 nos vio la cara con esa cosa que se llamaba Cloverfield; ahora es el encargado de relanzar la serie que sigue siendo pilar de la cultura geek. Para ello, Abrahms cuenta con las actuaciones de Zachary Pinto (Heroes), Eric Bana, Winona Rider, y del mismísimo Leonard Nimoy en un papel sorpresa. Nerds del mundo, 2009 será su año, ¡Hagan filas afuera del cine, ya!
14.- Terminator Salvation (Dir. McG)
Terminator cuatro, sin Schwarzenegger y dirigida por un tipo que sólo sabe hacer videos, un tal McG (Los ángeles de Charlie I y II). Esto sonaba a desastre. Hasta que se reveló que el papel de John Connor recaería en Christian Bale, si, el Psicópata Americano, el Caballero de la noche. En Salvation veremos finalmente la historia del John Connor como adulto y dirigente de la rebelión humana en contra de las máquinas, pero las cosas en el futuro son más difíciles que lo que toda la vida su madre le habría advertido. Veamos si la sola actuación de Christian Bale puede salvar esta cinta del marasmo.
Ha sido un año de mucho y muy buen cine. Como hacía años no pasaba, el cine de verano sorprendió por su calidad. ¿Cuáles son las películas por las que recordaremos el 2008?, ¿Cuáles fueron sus favoritas? Aquí está el Top Ten de El Salón Rojo.
Cabe mencionar las reglas: se incluyen únicamente cintas que se hayan estrenado en el circuito comercial en México en lo que va del 2008, se incluyen cintas que se estrenaron antes en Estados Unidos e incluso aquellas que ya fueron premiadas y/o nominadas al Oscar.
Si están a disgusto con esta lista, dejen sus quejas y díganos cuales fueron las películas que más les gustaron y las que más odiaron en 2008.
En la última entrevista que tuvimos oportunidad de hacerle a Gael García Bernal, con motivo de su debut como director en la cinta Déficit (México, 2008), le pregunté sobre si no era demasiado ‘ego’ el actuar en su propia película. García en aquella ocasión respondió: “¡Claro que no!, […] si se tratara de eso mejor hago una película sobre algún futbolista donde yo fuera la estrella y me la pasara jugando frente a la cámara”.
Gael respondía con conocimiento de causa. Cuando se realizó aquella entrevista, Rudo y Cursi ya estaba en postproducción. El sueño de Gael y Diego de personificar a unos futbolistas se hace realidad de la mano de Carlos Cuarón, el guionista que no solo les dio su primer cinta juntos (Y tu mamá también, 2001) sino que contribuyó a la idea colectiva de los actores hermanados; no en balde muchos medios de comunicación se siguen refiriendo a ellos –no sin falta de imaginación- como los charolastras.
Justamente esa circunstancia abonó a la idea de que esta película sería una repetición de la misma fórmula de éxito probado; una suerte de Y tu mamá también 2; nada más alejado de la realidad. Aunque convergen de nuevo prácticamente los mismos involucrados –siendo esta una película sobre la hermandad no podría ser de otro modo- ni la historia, ni las actuaciones ni el estilo de filmar se asemejan a aquella.
Gort!: Klaatu barada nikto!. Los fans de la original saben de lo que hablo...
En 1951 las salas de cine de Estados Unidos recibieron con entusiasmo moderado una cinta (otra) sobre invasiones extraterrestres, mezclada con un poco de misterio y terror. El nombre era atrayente: “The Day the Earth Stood Still”, o lo que es lo mismo: El día en que la tierra se detuvo.
La historia era, para los tiempos actuales, de lo más común: una nave espacial (de esas de platillo volador, evidentemente) aterriza en Estados Unidos (si, desde entonces el vecino país del norte es la pista de aterrizaje favorita de los alienígenas). El ejército rápidamente rodea el lugar con tanques y soldados con pistolitas. De la nave desciende un ser con figura humanoide, con un traje plateado luminoso y casco en forma de foco (bastante ridículo) seguido de una especie de robot también plateado, también de forma humanoide, muy alto, llamado Gort (evidentemente se trataba de algún actor metido en un disfraz).
Acto seguido el ejército, usando ese tacto que los caracteriza, le dispara al alienígena sin dejar que este exponga el motivo de la visita. Ya en custodia el alienígena, de nombre Klaatu, explica que trae un mensaje importante para la humanidad, mismo que no revelará a nadie hasta que no se reúnan los líderes de las distintas naciones para escucharlo.
Seguramente no sucedió así, pero la historia sería genial: Octubre 2003, Nueva York; en una sala de cine se proyecta la segunda película de Sofía Copolla Lost in Translation (‘Perdidos en Tokyo’). Las luces se apagan, y la primera escena es un franco closeup al trasero de Scarlett Johansson, quien yace recostada, de espaldas a la cámara, vestida con una blusa y unas bragas rosas semitrasparentes. Scarlett Johansson nos hipnotiza desde la primera toma y nos cautiva durante toda la película. Las luces se encienden, y entre el público, permanece sentado Woddy Allen quien no puede creer lo que acaba de ver. Fascinado, abandona la sala y piensa: ‘Tengo que tener a esa mujer en mi próxima película’.
Hombre de obsesiones, Woody Allen ha dirigido ya en tres ocasiones a su nueva musa: Scarlett Johansson. De esta feliz unión han surgido tres cintas: la excelente Matchpoint (2005), la incomprendida (por la crítica) pero muy divertida Scoop(2006) y finalmente el drama romántico Vicky Cristina Barcelona.
Barcelona. Dos amigas, Vicky (Rebecca Hall) y Cristina (Scarlett), llegan a la ciudad en un viaje de placer. Vicky es una mujer conservadora, está comprometida con un hombre exitoso y está próxima a casarse. La vida para Vicky es una sucesión de cosas por hacer y cumplir (estudiar, tener novio, casarse), cualquier cosa fuera del plan es impensable. Cristina por el contrario, es más impulsiva, pasional, sin temor al riesgo y a la aventura.
Una cámara fija. Un camino junto a un paupérrimo riachuelo. La pantalla se va a negros. Se escucha un estruendo. Un chico ha estrellado su auto contra un poste. Intenta arrancar, pero es inútil. Otra pantalla a negros. El chico sin mejor idea de qué hacer y luego de abrir el cofre (siempre pensamos que con simplemente mirar la maquinaria milagrosamente los carros se arreglarán) cierra bien su auto y camina en busca de un mecánico.
De eso trata la nueva película de Fernando Eimbcke, de eso va Lake Tahoe. ¿Extraño? ¿Poco emocionante? ¿Aburrido? Para los que no conozcan el cine de Fernando, esas palabras surgirán en su mente y en sus voluntades. Pero los que hayan visto su cinta debut, la extraordinaria y en su momento inusual Temporada de Patos, sabrán que aunque parece que las películas de Fernando no tratan de nada, en realidad hablan de mucho.
Todos los elementos que definieron Temporada de Patos se encuentran en Lake Tahoe, los planos fijos, el estilo contemplativo, el ritmo pausado (que no lento), la sensación extraña de familiaridad con lo que se ve en pantalla, pero a la vez, cierta lejanía de lo que usualmente vemos en el cine. Más sin embargo Lake Tahoe se lee y se siente diferente. El primer cambio obvio es el uso del color, pero también cambian los temas, aquella hablaba sobre el aburrimiento, aquí en primera instancia Eimbcke habla sobre el tedio. Y cuando parece que la anécdota se le acaba a la cinta, es justamente cuando más profunda se vuelve, cuando surge el siguiente tema: el dolor.
Ya para el día de hoy, los boletos de los dos conciertos de Radiohead en México se habrán agotado. Esta banda, de culto en nuestro país, ha tenido muchas colaboraciones en diferentes proyectos cinematográficos. Hoy, para celebrar que finalmente vienen (más bien regresan) a México, hacemos una revisión de algunas de las películas en las que han colaborado.
Romeo + Juliet (Romeo y Julieta, Dir. Baz Luhrmann, 1996)
Esta es la colaboración más popular de Radiohead en el cine. Hasta antes de esta película se hablaba de la reticencia del grupo para prestar sus rolas en películas o anuncios, pero la banda no pudo sino ceder ante el poder de esta adaptación a nuestros días del clásico de Shakespeare (que por cierto fue filmada en la Ciudad de México). Dos canciones del grupo aparecieron en esta cinta, la magnífica “Exit Music for Film”, compuesta ex profeso para los créditos, y “Talk Show Host”, canción que acompaña la depresión de Romeo al saberse perdidamente enamorado de Julieta. Es una favorita personal y seguramente no la tocarán el próximo 16 de Marzo, ni modo.
Daniel Craig y Olga Kurylenko en Quantum of Solace.
¿Por qué serán tan exitosas las películas de James Bond? Ya son 22 entregas (sin contar versiones no oficiales) de las aventuras del mítico espía inglés creado por Ian Fleming en 1953.
¿Cuál será la fórmula? ¿Serán los autos, las chicas, los
gadgets, la acción? O tal vez el éxito se deba simplemente a la
constante fantasía de macho alfa que proyecta un personaje como
James Bond en todas sus películas: siempre bien vestido, poseedor de un
exquisito gusto para la bebida y las mujeres (ninguna se le resiste,
por supuesto), inteligente y hábil para siempre resolver las más
inverosímiles intrigas internacionales usando ingenio, pericia, astucia
y un poco de fuerza física, todo esto sin perder nunca el estilo ni el
peinado, apenas si acaso, desalineándose un poco el nudo de la corbata.
Pero el tiempo pasa y las fórmulas se agotan. Surgido en plena Guerra
Fría, Bond se va quedando sin villanos; (el último villano interesante
de una saga Bond fue Elliot Carver -Jonathan Pryce-, magnate de los
medios que recordaba a Silvio Berlusconi); sus gadgets ya no
resultan tan fascinantes como antaño (ahora todos podemos tomar fotos
en el celular, ver mapas del mundo en Google Earth, hacer
videoconferencias, etc); y para acabarla de amolar, la sensualidad
de sus mujeres, -bellas y sumisas en su mayoría- sucumbió al modelo de
la mujer lista, independiente, fuerte, pero no por ello menos hermosa.
A su favor diremos que los autos siguen siendo siempre increíbles.
Hubo un tiempo en que la Muestra Internacional de Cine era la única oportunidad para ver cintas que -por culpa de la precaria distribución en el país- muy probablemente no volveríamos a ver jamás.
Pero, precisamente por ese halo de exclusividad, la muestra –y el simple hecho de ir a la cineteca- derivó en un asunto medianamente elitista. No solo era un problema encontrar boletos, sino que las salas se abarrotaban de gente que acudía no por el hecho de ver cine, sino por simplemente estar. En algún momento, ir a la muestra se volvió un asunto 'chic', de 'caché cultural', el evento de la 'elite culta' de la ciudad.
Yo, debo confesarlo, por eso abandoné la muestra. El advenimiento del DVD me permitió hacerlo. Ya no era imposible hacerse de cintas extranjeras y resultaba mil veces mejor verla en casa que casi tener que acampar por unos boletos fuera de la cineteca.
Jack Black como Robocop: "..and I know robot karate!"
¿Se acuerdan de su primera videocasetera? La primera vez que tuve contacto con un aparato de esos fue en los lejanos ochenta. En un México sin tratado de libre comercio, hacerse de uno de esos aparatos implicaba que algún pariente viniera de E.U. y la trajera escondida entre sus calzones dentro de la maleta (lo que solía llamarse fayuca). Era eso o una incursión a Tepito.
En mi caso fue la segunda. Gracias a mi tío Enrique, salimos de Tepito con una flamante videocasetera –reproducía únicamente el glorioso formato Beta- y un par de películas, claro, piratas, ¡en ese entonces no había de otra!
Personalmente fue toda una revelación. La posibilidad de ver el cine en tu casa, las veces que quisieras, cuando tú quisieras, sin depender de una cartelera o del capricho de un programador. Podías, además, quedarte con tu película favorita para siempre. Claro, después me enteré que cada que reproducías una película en la videocasetera, la cinta poco a poco perdía calidad. Entonces mi entusiasmo por el formato se derrumbó, ya luego vendría el DVD.
No sé ustedes, pero yo estoy harto de los críticos de cine. Usualmente son individuos algo petulantes que odian el cine comercial y erigen sobre un pedestal a cualquier cinta de tres horas en blanco y negro. Desde su mirada fría y sin pasión creen tener la verdad absoluta.
Olvidan que el peor pecado que puede cometer un director de cine es hacer una cinta aburrida. ¿Cuándo habrá sido la última vez que esos críticos entraron con auténtica emoción a una sala de cine?
En este espacio nos gusta el cine, no importando de donde venga, ni quién lo haga. Se trata de recuperar esa capacidad de asombro, justo como ocurría en sus inicios, en aquel Salón Rojo (la primera sala de cine en la ciudad de México) donde la emoción de la imagen en movimiento se convirtió, con el paso de los años, en cinefilia.
Pero no nos malinterpreten, si bien nuestra dieta visual se permiten ciertas golosinas, tampoco soportamos aquel cine que atenta a nuestra inteligencia.
Sirva este espacio para platicar de lo que más nos gusta: el cine y su experiencia. Al fin y al cabo, la crítica la hacemos todos. Bienvenidos.