Hace un par de semanas, en una sesión de retroalimentación profesional, un compañero al que respeto mucho y considero uno de los mejores profesionales con los que he trabajado me dijo: "la gente te percibe como alguien duro e inflexible".
Debo reconocer que no me sorprendió mucho porque en parte es la imagen que, con intención, transmito y también forma mi personalidad, con los matices correspondientes. Finalmente en realidad no soy inflexible porque si no me sería imposible adaptarme a los cambios que son una constante en la vida.
Cuando empecé a estudiar la relación entre los valores y el desarrollo profesional, realmente no me esperaba encontrar tanta complejidad en la sociedad. No es que me extrañe, es que realmente sorprende como la mayoría no son conscientes de sus propios valores, no deja de ser una confrontación difícil. Sin embargo, con los ejercicios adecuados descubren que pueden "ser alguien" realmente único, con plena conciencia para trabajar con una base mucho más sólida en su desarrollo personal y profesional.
Les dejo los siguientes ejercicios de evaluación tomados de la misma fuente que comenté en Cuestionando Valores I, si tienen oportunidad compren el libro, es realmente bueno, sencillo y corto; no estoy de acuerdo en todo el contenido, pero tiene conceptos realmente interesantes.
Estaba terminando de escribir la segunda parte de "Cuestionando los valores", pero, regresando de comer, abrí un periódico on-line sudamericano (suelo leer periódicos de todo el mundo) y me encontré una nota que hacía referencia a un video motivacional, decidí verlo, era un video corto pero realmente interesante, no conocía la historia de esta persona, entonces entré a YouTube y busqué más. Encontré una conferencia completa que más adelantes les voy a compartir.
Son experiencias como estas, las que me hacen creer con firmeza, que no se trata del entorno, ni de las limitaciones, se trata de la visión, de la capacidad que nosotros mismos nos desarrollemos para trazar el camino a donde queramos llegar. He aprendido con muchos años, sobre todo desde que nació mi hijo, que no hay discapacidad más grande, que la discapacidad cultural, esa que nos hace creer, que siempre hay alguien más que es responsable por nuestro fracaso profesional, por nuestra pobreza económica, por nuestra incapacidad para construirnos oportunidades, o por la "falta" de ellas.
La semana pasada fue algo intensa en el trabajo, estamos en un proceso de estabilización por un cambio tecnológico y de procesos que se dio en todo el país a cargo de mi departamento. Además, tuve que salir de la ciudad por cuestiones laborales y esto ha hecho que esté más ocupado de lo normal; he aquí la razón de que el último sábado no alcancé a publicar, de hecho este post lo estoy escribiendo a casi doce mil pies de altura y ascendiendo (me sigo preguntando porque usan pies y no metros).
El lunes pasado antes de salir de viaje fui al restaurante de ensaladas que habitúo todos o casi todos los días para comer, a unas cuatro cuadras de la oficina; recientemente incorporaron en el mismo local un "carrito" de nieves y paletas.
Tengo ya un tiempo estudiando e investigando cómo los valores afectan directamente al desarrollo profesional de las personas. Como lo comenté en uno de los primeros posts, "Los valores propios ligados a mi profesión",estar ligados a profesiones o empresas con valores que se contraponen a los nuestros, provoca frustración, malestar y/o estancamiento.
Es un efecto similar a tener una pareja con valores diferentes a los nuestros. El problema, como lo comentaba en aquella ocasión, es que muchas veces ni siquiera conocemos cuáles son nuestros valores.
Decidí escribir este post gracias a la inspiración de un lector, el señor Manuel Cuevas Sotelo, quien en una entrada anterior compartió su currículum con nosotros.Si me pongo en su lugar y en el de otros tantos lectores, creo que viendo el extracto de mi currículum que está publicado, seguramente también pensaría que quien escribe este blog es un pretencioso, en este caso yo.
Seguramente habrán leído que no escribo desde mi currículum académico sino desde mi experiencia y la de otros, pero en vista de que creo entender lo que el señor Manuel quiere expresar, les comparto un poco de mi Ruta Profesional, la cual es conocida por los cercanos; igual que Manuel, comencé a trabajar desde muy pequeño, a los 13 años, haciendo trabajos de albañil y pintura con algunos amigos de mi padre, que por aquellos años trabajaba reparando calzado.
Claro, todos saben que me refiero al día en que México le ganó el partido por las eliminatorias del mundial 2010 a EEUU en el Estadio Azteca. A riesgo de ganarme la enemistad de todos, debo decir que estoy contento por la victoria en el fútbol; sin embargo, un poco consternado por el extremado exitismo que ha caracterizado siempre al futbol mexicano y a la sociedad que se agrupa entorno a este fenómeno.
Estoy de viaje de trabajo y lo estaré durante las próximas cuatro semanas. Si hay algo que aprecio de los viajes a nivel profesional son las enseñanzas que te deja si eres capaz de poner atención al entorno e interpretarlo en tu beneficio.
Tengo la fortuna de regularmente hospedarme en hoteles que se pueden considerar de "buen nivel"; sin embargo, como sucede con todo lo que es mercadotecnia empresarial, lo que refleja la marca no necesariamente es lo que se encuentra internamente.
Tiempo atrás estaba sentado en mi oficina, como me es costumbre, con la puerta abierta. Mientras revisaba unos correos, pasó un colaborador, asomó la cabeza y sin más me dijo: "Esas getas yo no se las aguanto a nadie".
El muchacho en cuestión tenía poco de que lo habíamos trasladado desde una sucursal en el interior del país a que trabajara con nosotros en las oficinas corporativas.
Platicaba brevemente con una colega de Argentina, responsable de desarrollo profesional en una empresa china del sector high-techsobre la lealtad de los empleados hacia la compañía; para la empresa para la que ella labora éste es uno de los valores que busca y fomenta en los colaboradores.
Mi postura es que no es un valor que se debe esperar de los empleados hacia la organización, por el bien de la empresa y por el bien del colaborador. La discusión nunca la terminamos porque es un tema que va más allá del "management" y tiene un poco que ver con filosofía.
La lealtad es la práctica de las reglas que definen la fidelidad y el honor. La fidelidad es básicamente no servir a dos "amos" (por lo cual es un componente si necesario en una relación profesional), y el honor que es una cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes, respeto del prójimo y a las convicciones y necesidades de uno mismo. Es realmente un valormuy profundo, de esos que no alcanza con que la familia lo inculque ni con que la sociedad lo proclame, son los que uno debe adquirir y practicar por convicción propia.
El camino de nuestra vida profesional no se parece en nada a lo que nos enseñan en la escuela o en la casa, ni siquiera es un camino en el que podamos avanzar con el objetivo de ver qué hay adelante para luego retroceder y tomar las decisiones convenientes, más bien es una de esas carreteras que sólo recorreremos kilómetro a kilómetro una vez en la vida. Todo hacia adelante siempre será nuevo y para llegar al final con éxito dependeremos de la hoja de ruta que tracemos.
Esto es lo que buscaremos en el blog: desmenuzar cada una de las circunstancias que atoran nuestro desarrollo profesional, empezando por lo que está en nuestra cabeza, en nuestras manos y, por supuesto, analizando el entorno: los jefes, los colaboradores, recursos humanos, la empresa, la familia, la cultura y la sociedad.
También analizaremos lo que se denomina GAP (Generación de Alternativas Profesionales) que nos puede permitir dar saltos cuánticos (atajos), alcanzar objetivos y cerrar etapas recorriendo semana a semana nuestra Ruta Profesional.
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Marcelo Tedesco es Master en International Business por la Universidad La Salle de Barcelona, cursó Estudios Avanzados de Negocios en China por la Universidad FUDAN de Shanghái, y es Project Management Professional acreditado por el Project Management Institute (PMI).
Ha trabajado como consultor para más de 100 empresas multinacionales y PyMEs en México y Latinoamérica; es miembro activo de organizaciones que desarrollan el liderazgo a nivel mundial como Toast Master International y el PMI.