| Edith Martínez (*)
A marchas forzadas se realiza la limpieza del suelo de la ex refinería 18 de marzo. Petróleos Mexicanos (Pemex) se comprometió a dejar las 55 hectáreas que componen el predio libres de contaminantes a finales de este año, para que se inicie la construcción del Parque Bicentenario. La pregunta es ¿Lo logrará?
Según ellos, 22 hectáreas están listas desde el 2008 y avaladas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). El resto deberán concluirse en diciembre.
La duda es saber si sólo en cuatro años pueden desaparecer hidrocarburos dañinos para la salud y el medio ambiente acumulados por medio siglo en el terreno, tiempo en el que operó la refinería.
El lunes 29 de junio, EL UNIVERSAL difundió un estudio, obtenido a través de la ley de Transparencia, en el que la empresa Grupo de Diseño Urbano S.C. informó a Pemex y al ex presidente Vicente Fox, que el diesel, la gasolina y compuestos volátiles como el benceno, este último cancerígeno, se encontraban en concentraciones que ponían en riesgo la salud y el medio ambiente, y de liberarse afectarían a los habitantes de al menos 8 colonias a la redonda.
Después de que se dio a conocer esta información, Pemex, Semarnat y el gobierno del Distrito Federal insisten en decir que no existe riesgo alguno, que los trabajos de limpieza del suelo son los correctos y que no hay nada de qué preocuparse.
Entonces ¿Por qué Pemex pretendía reservar el estudio por 12 años?
Y es que desde hace un año, se solicitó a la paraestatal conocer el nivel de contaminación en el terreno de la ex refinería 18 de marzo, sin embargo, esta había sido negada con el argumento de que se ponía en riesgo información comercial por miles de millones de pesos.
¿Para las autoridades están los negocios por encima del bienestar de la población?
Ahora, que el estudio sale a la luz pública, los gobiernos local y federal intentan minimizarla. Marcelo Ebrard, asegura que las obras han cumplido con los requerimientos legales que se le han solicitado.
Semarnat asegura que se trata de la remediación más grande de Latinoamérica en la que hasta la fecha se han invertido 700 millones de pesos.
Sin embargo, los vecinos de colonias como Plenitud, Clavería y Ángel Zimbrón, por mencionar algunas, sufren la presencia de olores a gasolinas y petróleo que ya afectaron su salud, manifestándose en mareos, salpullido, dolores de cabeza e irritación de ojos.
Aunque la etapa más crítica fue en los meses de marzo y abril, la situación continúa, pero las autoridades aseguran que no está comprobado que los malestares de la gente sean producto de los trabajos que se realizan en la ex refinería.
Incluso, la dirección de Comunicación Social de Pemex sugirió que podrían deberse a síntomas de la influenza AH1N1 que se presentó con mayor fuerza en esos mimos meses ¿Será?
Sea lo que sea, el gobierno federal está empeñado en terminar la limpieza del suelo para construir el Parque Bicentenario, el cuál, según dicen, se convertirá en un pulmón verde para la ciudad.
Este proyecto incluirá cinco jardines, un gran lago y un exclusivo restaurante, será gratuito y se garantizará que la zona esté libre de los contaminantes, o al menos, eso se pretende.
(*)Edith Martínez, cubre temas de Salud y Medio Ambiente
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