Concibo el automovilismo como un espectáculo en el que los pilotos deben hacer del conducir un arte o al menos intentarlo. Dicho arte se extiende a todas las personas que intervienen en un equipo, ya que para ganar una competencia, todos los integrantes deben acercarse a la perfección en la operación que realizan, pues las estadísticas y la historia nos muestran que muchas carreras y aun campeonatos son ganadas o perdidas en los pits, por los mecánicos y preparadores.
La persona encargada de diseñar la estrategia está, desde luego, incluida entre los que deben aspirar a la perfección. Sin embargo, su rol reviste además una variable que no puede preveer y es justamente la de la improvisación, ya que de acuerdo a lo que ocurre en la pista, ésta va cambiando y de sus oportunas y acertadas decisiones depende en buena parte el resultado.
No hay paradigma que soporte el paso del tiempo y uno bien arraigado en la Formula 1 era que no había quien pudiera ganar el campeonato del mundo de constructores y mucho menos el de pilotos en su temporada de debutante y Brawn, para sorpresa y alegría, si no de todos, si de muchos lo logró este 2009.
Podemos hacer una pequeña remembranza de algunos equipos que por años lucharon por ganar campeonatos y no lo lograron, disponiendo de los recursos no únicamente necesarios, sino al parecer exagerados, como los casos de Honda y Toyota muy actuales y los de Renault como constructor en los 80s, también podríamos sumar a Ferrari, con su sequía de campeón de pilotos de 1979 al 2000 y muchos otros más; sin embargo, valgan estos como referencia.
Cuando en la vida podemos pensar que el fin justifica los medios, estamos haciendo a un lado los valores, la ética y los principios que se manifiestan en los reglamentos tanto de la vida, como del deporte.
A cuántos afectó este evento prefabricado, en el que desde luego creo que el más afectado fue Felipe Massa, ya que con esto perdió el campeonato del mundo. Felipe platica que recién terminado el Gran Premio de Singapur fue a reclamarle a Flavio Briatore que no era de ninguna manera algo normal lo que ocurrió y que él pensaba que Nelsinho Piquet había impactado la barda de manera intencional, ocasionando con ello la salida de Safety Car (auto de seguridad que forma a los pilotos detrás de él y no se permiten los rebases) para así permitir que Fernando Alonso, con su Renault, ganara el Gran Premio, mediante una estrategia en la que con un auto muy ligero por la poca gasolina que llevaba y que ya había hecho para en pits, quedara en la primera posición cuando los demás pilotos ingresaran de manera sorpresiva y desorganizada a cambiar llantas y reabastecer gasolina, rompiendo sus estrategias de carrera y permitiendo que Alonso se escapara en una pista en la que rebasar es casi imposible, como ocurre en la mayoría de los circuitos callejeros.
Sergio Pérez se encuentra actualmente corriendo el campeonato de la categoría GP 2, misma que sustituye la Formula 3000, como el escalón previo a la Formula 1. Autos muy veloces, equipados con motores de 580 caballos de fuerza y además muchas de sus carreras se disputan como parte del programa de los grandes premios, por lo que están siendo observados por los que deciden las contrataciones.
Los aficionados al automovilismo hemos sido testigos a través de la televisión, de las grandes carreras que ha corrido y los destacados lugares que ha obtenido, pero ¿de dónde viene Sergio o Checo, como lo conocen sus amigos?
Me ha tocado escuchar todo tipo de comentarios en cuanto al retorno de Michael Schumacher al asiento de un Ferrari Formula 1, sustituyendo al lesionado y milagrosamente vivo Felipe Massa. Me disculpo por no enviar el blog que prometí sobre las medidas de seguridad, pero esto está muy padre para dejarlo pasar.
Respeto la opinión de todos y la mía es simplemente una más. Sin embargo, así como coincido con unos, difiero con otros.
Imaginar que un resorte que se desprende de una suspensión, en una curva, golpee el casco de un piloto que esta corriendo cuatro segundos detrás de él, es más allá de la ficción. Sin embargo, y para desgracia de Felipe Massa y de todos los fanáticos al automovilismo, esto ocurrió el sábado durante la calificación para el G.P., de Hungría.
Además, en un accidente similar, sólo que con una llanta golpeando su cabeza, perdió la vida el domingo anterior Henry Surtees, hijo de John Surtees, campeón del mundo de la Formula 1 en 1964 y también campeón mundial de motociclismo, siendo el único que ha logrado ser campeón mundial, con dos y cuatro llantas.
Si el prospecto ha demostrado su interés en continuar y cumplido con su participación en su propio desarrollo, podemos seguir adelante, esto desde luego, de acuerdo a lo que es mi opinión o mi manera de ver las cosas ya que no pretendo sea visto como un manual de cómo hacerlo.
Para superar la etapa de los karts, el piloto primero deberá meterse en los buenos tiempos de competencia, mostrar consistencia y además entender muy bien qué tiene que ir modificando en su manejo y los ajustes al kart, para lograrlos.
Hay tres formas de llegar al automovilismo; una cuando se muestra la afición por este deporte, otra cuando los papás llevan al niño o incluso al joven a que lo practique con o sin el gusto de este último por este deporte, dicho de otra manera, muchos padres quieren vivir su vida de pilotos, a través sus hijos y, la última, cuando la persona lo practica por si mismo y disfruta con ello.
Después de los penosos acontecimientos de esta semana en el automovilismo nacional, vamos a platicar algo acerca de cómo se vivieron las primeras 24 horas corridas en México, justamente en el autódromo de Monterrey que, como hemos platicado, fue propiedad de Filiberto Jiménez y hoy lo es de su descendencia.
Corría el año de 1975, cuando los inquietos Michel Jourdain y Filiberto Jiménez, llegaron al acuerdo de celebrar la primera competencia de 24 horas de este país y así se convoca a la categoría PONY (una de tantas que creó Michel Jourdain), para tal efecto.
Si ha habido un año difícil y trágico para el automovilismo deportivo, este fue 1955, por lo que a continuación relato.
La primera tragedia le ocurre a Alberto Ascari, piloto Italiano, campeón mundial de Formula 1 en 1952 y 1953, que al estar compitiendo en el gran Premio de Mónaco de 1955, se salió de la pista callejera y se fue al mar con todo y su auto, siendo milagrosamente rescatado, pero eso no impidió que perdiera algo de sangre y su estado físico al final del día no fuera optimo.
“El automovilismo es un arte . . . en ningún lugar del planeta me siento tan realizado como en un autódromo”. Estas palabras nos dan una idea de lo que significa el mundo automotor para el especialista.
Esta afición comenzó a muy temprana edad, cuando Tony asistió por primera vez a las originales Carreras Panamericanas, donde encontró a sus héroes: Piero Taruffi, Alberto Ascari, Troy Ruttman, Giovanni Braco, el viejo Solana y Humberto Maglioli.
Pocos años después comenzó a correr autos, hasta que entró al equipo de carreras Ford y Chrysler posteriormente. Es justo en esta etapa cuando pudo manejar un Valiant del equipo oficial.
Por estas épocas, se inauguró el autódromo de la Magdalena Mixhuca, lugar donde conoció la sensación de conducir en instalaciones de primer nivel.
El destino lo hizo emigrar a Estados Unidos, con la intención de trabajar en autos stock de Nascar, en Holman-Moddy, equipo oficial de carreras de Ford.
En 1967 retornó a México para fundar el taller Ingeniería Automotriz y que hoy tiene 41 años de antigüedad; en este lugar, preparó el auto de carreras de Freddy Van Beuren.
Entre sus principales logros se encuentra haber formado su propio equipo profesional e integrarse como comentarista de Televisa, buscando trasmitir esa pasión por el automovilismo que siempre lo ha caracterizado.
Entre 1980 y 1981 trabajó la pista al lado de Roberto Arnstein, organizando la celebración de las carreras de autos de Indianápolis.
En 1986 se convirtió en coordinador general de pista, logrando el título de mejor gran premio del mundo, superando a países de tradición automovilística como Italia, Francia, Alemania, Japón y Canadá. Para alcanzar este gran logro, formó, junto con un equipo de colaboradores, a 500 oficiales de pista novatos.