De 1984 a 1996 transmitió Rock 101 en el 100.9 de FM
La legendaria radiodifusora juvenil que marcó una época en la historia de la radio, Rock 101, regresó con todo y sus voces más representativas. Platiquemos sobre esta radiodifusora y de su resurgimiento.
Se trata, sin lugar a dudas, de una de las noticias más destacadas de la radio en los últimos años, porque hablar de Rock 101 es referirse a un ícono de la radiodifusión y de la juventud mexicana de los años ochenta y noventa.
Rock 101 vuelve no a través de las ondas hertzianas, sino a través de Internet. Y sus impulsores están felices. “Porque siempre hemos esperado este momento…”, dice Luis Gerardo Salas en uno de los promocionales de la estación. En otros, tanto él, como Dominique Peralta, celebran, se divierten, se regodean con su retorno: “Navegando en el barco de la revolución digital…”, “Redefiniendo el futuro, nuestro futuro… Rock 101”, “Más hippies que nunca”, “Reinventando la geografía musical del mundo”, “Más allá de aquello llamado radio”, etc.
Usted seguramente ya se enteró: habrá más estaciones de radio y televisión en el Distrito Federal y en otras poblaciones del país. Para quienes buscamos nuevas opciones de información y entretenimiento, se trata de una estupenda noticia, pero aun hay mucho por hacer en este sector.
La semana pasada la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) dio a conocer la entrega de 19 permisos para operar estaciones de radio y televisión, a organizaciones de la sociedad, instituciones de educación superior, al Congreso de la Unión y al Gobierno del Distrito Federal.
El anuncio es relevante porque se trata de la primera decisión que la Cofetel toma de manera autónoma, luego de que la Suprema Corte de Justicia ratificara a fines del año pasado que dicho órgano tiene atribuciones plenas en radio y televisión abiertas, incluyendo el otorgamiento y refrendo de concesiones y permisos.
¿Le gustan los narcocorridos? En la radio regiomontana los he escuchado, ocasionalmente. No soy “fan” de este género musical, pero reconozco que algunas de sus canciones más representativas son “pegajosas”, cuentan historias interesantes y representan, sin duda alguna, una expresión cultural.
En muchas de estas canciones se exalta a narcotraficantes, aparecen como héroes, como ejemplo a seguir, pero me parece exagerada e innecesaria la propuesta que presentó la semana pasada un diputado del PAN, Óscar Martín Arce, porque desde hace años, los narcocorridos prácticamente han dejado de programarse en la radio y la televisión, y los operadores que los transmiten pueden ser sancionados por la Secretaría de Gobernación.
En efecto, en el 2002, fueron sancionadas dos estaciones de radio con 21 mil pesos cada una por la transmisión de este tipo de canciones; otra emisora radio y un canal de televisión recibieron una “amonestación con apercibimiento” en ese mismo año.
Algo le debemos agradecer a Esteban Arce: que su opinión sobre la homosexualidad generó un debate sobre los contenidos de su programa y en general de la televisión. Si a usted le parecieron excesivos sus comentarios, le sorprenderán más los datos que aquí le comentaremos.
¿Recuerda la telenovela Fuego en la Sangre, que se transmitió en el canal 2 de Televisa? Ahí se transmitieron, tan sólo entre el 14 y 25 de julio de 2009, ¡498 actos de violencia contra las mujeres! Una cantidad similar, 415, se presentó en otra telenovela, Destilando Amor, de la misma televisora.
La violencia contra las mujeres se presenta no sólo en telenovelas, sino en muchos otros programas. En Telehit, un canal que sólo puede ser visto en televisión de paga, se produce un programa nocturno de chistes, en los que la misoginia parece ser la constante. El año pasado, incluso, se presentó un acto de violencia física a una de las co-conductoras. El hecho fue denunciado públicamente.
¿De qué se asustan? Comentarios homofóbicos, falta de respeto a los niños, a las personas con discapacidad y a los indígenas, apología de la violencia, irregularidades frecuentes en la transmisión de concursos, programas esotéricos que engañan al público y más forman parte del catálogo de los excesos que se realizan en los programas de los medios electrónicos y, salvo excepciones, no alcanzan el nivel de discusión y debate que se ha dado con el polémico conductor de Televisa.
Sólo por mencionarle el dato más reciente: del 2002 y hasta el 30 noviembre de 2009, RTC ha llevado a cabo 1,261 procedimientos administrativos en contra de emisoras de radio y televisión por hechos, a mi parecer, más graves y delicados que lo dicho por Esteban Arce, sin mayor sanción que una pequeña multa económica, una amonestación o un apercibimiento. ¿Qué tanto se ha dicho sobre estos temas? Muy poco o casi nada.
El sistema de noticias ECO transmitió entre 1988 y 2001
El fin de año terminó con diversas noticias relacionadas con los medios. Una de ellas es el anuncio de que Televisa lanzará un nuevo canal de noticias que, al parecer, utilizará el canal 46 de la banda UHF.
Como informó El Universal, a través de la red social de twitter, el presidente de Televisa, Emilio Azcárraga, adelantó que será un canal de información y opinión las 24 horas del día. Y aseguró, palabras textuales”, que “será la noticia de las noticias en el 2010”.
En otro post dijo: "Fuimos los primeros en hacer canal de noticias con ECO, los demás siguieron. Ahora corregimos y aumentamos. Creamos foro abierto, diferente".
Pese al IEPS, las telecomunicaciones continuarán creciendo en México
Hace algunos días, el senador Carlos Sotelo, quien es presidente de la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía en la cámara alta, me envió, como a muchas otras personas de su lista de correos, una tarjeta en la que desea que para el 2010 haya una “nueva ley de radiodifusión y telecomunicaciones para un país democrático y plural”… Y que “todas las voces tengan cabida”.
Es un deseo que muchos aspiramos se haga realidad, pero sabemos que las resistencias son fuertes. El mismo senador Sotelo, apoyado por una fracción del PRD y también por un grupo del PRI, encabezado por Manlio Fabio Beltrones, trató de impulsar a inicios de este mes una reforma a la Ley Federal de Radio y Televisión que se enfrentó a un fuego cruzado. Finalmente los priistas boicotearon la reforma y no la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) ni tampoco la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI), como lo aseguró el senador Sotelo. El PRI dejó solo al PRD y en el momento de apoyar la propuesta se hizo a un lado.
El impresionante árbol navideño de Paseo de la Reforma
Su altura es de 110 metros. Qué grande es. A mí también me asombró y me gustó el árbol navideño que en la Glorieta de Palma ha roto un récord guinnes por su tamaño. Pero no deja de generarme un doble sentimiento: es un árbol que sugiere prosperidad y riqueza, pero se instala, paradójicamente, en un país con más pobres y más desempleados. Parece una contradicción más del “realismo mágico” mexicano.
Por si fuera poco, el árbol adornado con un millón 200 mil microlámparas y 18 mil metros de manguera, que representan figuras como el “Ángel de la Independencia, notas musicales, copos de nieve y una estrella”, tuvo entre sus principales patrocinadores a una poderosa refresquera transnacional, cuya marca luce majestuosa en una avenida simbólica de la “independencia” de nuestro país. ¿No le parece paradójico?
En el Congreso, los medios de comunicación son otra vez tema relevante
La telebancada, es decir, aquellos legisladores afines a los intereses de las televisoras, comienzan a actuar, justo en el momento en el que se dieron a conocer los detalles de un predictamen que busca modificar la Ley Federal de Radio y Televisión para fortalecer a los medios públicos.
Apenas el pasado jueves, el diputado Andrés Massieu Fernández, del PRI, presentó una iniciativa que propone criminalizar la instalación de estaciones de radio y televisión, que no cuenten con un permiso o una concesión, con una pena de 2 a 12 años de prisión; es decir, se consideraría delito grave sin derecho a fianza.
Ahora ya no será el presidente quien otorgue o revoque discrecionalmente las concesiones y permisos en radio y televisión
Como es ampliamente conocido, la semana pasada la Suprema Corte de Justicia determinó que la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) tendrá atribuciones exclusivas en radio y televisión abiertas, tanto en otorgamiento como en revocación, anulación y sanciones, además de otras facultades que ya no tendrá la dependencia a la cual, paradójicamente, está subordinada, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).
De esta manera, el Reglamento Interior de la SCT, publicado en enero de este año, quedó en parte invalidado, ya que algunos de sus artículos son contrarios a la ley, por lo que el gobierno federal deberá publicar un nuevo reglamento que se ajuste a lo que determinó la Corte.
La radio, la televisión, internet y las telecomunicaciones en general tienen un papel fundamental en nuestra sociedad, pero poco reflexionamos sobre su quehacer cotidiano, sus contenidos, sus servicios o sus avances tecnológicos. También muy pocas veces, nos damos a la tarea de analizar su impacto en la democracia, en las relaciones interpersonales, en la cultura o en la economía.
A los medios de comunicación y a las telecomunicaciones se les puede ver desde diferentes miradas. Por eso es que en este blog tu visión del tema enriquecerá el análisis y nos permitirá conocerlos más, a la luz de los intensos cambios tecnológicos y una digitalización que día con día se impone en los hogares, en los automóviles, en las oficinas y en los dispositivos móviles que nos acompañan cotidianamente.
Soy Gabriel Sosa Plata, estudié la licenciatura y la maestría en Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
Desde hace años me dedico al periodismo y a la investigación académica sobre los medios de comunicación y las telecomunicaciones. Actualmente soy profesor de tiempo completo de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Xochimilco, comentarista de Radio Educación, socio de la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación (AMIC) y, como se aprecia, un apasionado de los medios y el periodismo.