El pasado 5 de noviembre de 2010 podría ser recordado como el “viernes negro” de la lucha lanzada por el Estado contra las bandas del crimen organizado y el narcotráfico.
¿Por qué el viernes negro?.
Porque a despecho de cierta prensa y de algunos opinantes empeñados en cuestionar la conveniencia del despliegue militar y policiaco contra los cárteles del crimen y las drogas, lo cierto es que ese viernes negro se confirmó no sólo la existencia de la guerra que algunos niegan, sino el tamaño de los adversarios, el nivel del armamento que despliegan y, si existiera alguna duda, que el poder de las bandas ha rebasado por mucho a los policías estatales y no se diga municipales.
La provocación de hoy se desprende del multicitado editorial del semanario católico Desde la Fe, en donde la Arquidiócesis de México expone sus mensajes semanales.
En el editorial del pasado domingo, el informativo católico rompe paradigmas y se lanza a fondo contra uno de los flagelos de nuestro tiempo; el vínculo de distintos sectores sociales –incluida la iglesia católica–, con el crimen organizado y el narcotráfico.
Dice el semanario –cuyos sacerdotes católicos harto saben de las conciencias ciudadanas–, que está en la conciencia de todos acabar con esa relación de complicidad con los criminales, ya que no son pocos los sectores presuntamente vinculados.
Empiezan a agotarse las palabras, los adjetivos para expresar el dolor, la indignación y el repudio a masacres como las ocurridas el pasado fin de semana en Ciudad Juárez y en Tijuana.
¿Cómo podemos calificar esos crímenes, después de coches bomba, de granadazos en una plaza llena de ciudadanos, de crímenes colectivos como el de decenas de centroamericanos fusilados..?
Se empieza a agotar la capacidad de asombro, de indignación, de rechazo.
Seguramente la gran mayoría de quienes se atreven a entrar a este blog han escuchado las “grabaciones del pecado”.
Nos referimos a las escuchas dadas a conocer por la autoridad federal en donde el diputado Julio César Godoy Toscano –presunto integrante del cártel de La Familia–, habla con el jefe de ese grupo mafioso, “La Tuta”, a quien explica su situación política como pretenso a una diputación federal, entre muchas otras cosas.
La grabación fue dada a conocer en el noticiero matutino de Carlos Puig –en Wradio–, y se convirtió en una bomba informativa, a pesar de que aquí y en otros espacios se había adelantado su existencia.
El pasado fin de semana en todo el mundo se habló de la familia Slim cuyo patriarca de origen libanés, pero mexicano por nacimiento, es el hombre más rico del mundo.
Nos referimos, claro, a Carlos Slim, uno de los empresarios que más empleos genera en México y en el mundo, y quien en horas recientes inició pláticas encaminadas a la compra de la compañía Mexicana de Aviación.
Y se habló de la familia Slim no sólo por su negocios fabulosos, y tampoco porque es el hombre más acaudalado del mundo.
Que si López Obrador es un peligro para México, que si el PAN se robó la elección presidencial de 2006; que si los ciudadanos nos tragamos la polarización y el odio de los políticos.
Viene a cuento porque en un conjunto de entrevistas que ofreció el presidente Felipe Calderón a distintos medios –prensa, radio y televisión–, el mandatario trajo a colación uno de esos viejos debates. A una pregunta dijo que sí, que cuando era candidato presidencial por el PAN, él creía que Andrés Manuel López Obrador “era un peligro para México”.
No te creo si me dices que no conoces la experiencia. Ocurre en la casa, la escuela, la oficina, el taller... Sí, es esa gozosa compulsión de creer que eres dueño de “la verdad absoluta”.
¿Y qué tal si el otro, con el que platicas, discutes... tiene la razón?
Bueno, ya no digas que tiene la razón. Déjalo en que puede tener una opinión que vale la pena pensarla… acaso discutirla.
Ese, el ejercicio y el valor de LA OTRA OPINIÓN, es el motor de éste espacio. Un ejercicio de tolerancia, pero también de irreverencia; de ideas sin fanatismo, pero con humor. De libre expresión, pero sin el lastre del insulto y la descalificación. La provocación de arranque, todos los martes y jueves, será LA OTRA OPINIÓN, una chispa para expresar esa idea que no se atreve a salir porque decirla “es políticamente incorrecto”. Atrévete.